Mastocitoma en perros y gatos
Francisco J. Alvarez Berger DVM, MS, DACVIM (Oncología)
El mastocitoma es una de las neoplasias cutáneas más frecuentes en el perro y en el gato, pero su comportamiento es muy distinto en cada especie. En el perro va desde un nódulo que se cura con la cirugía hasta una enfermedad metastásica agresiva; en el gato la forma cutánea suele ser benigna, mientras que las formas esplénica e intestinal son sistémicas. Para decidir el tratamiento y dar un pronóstico hay que conocer el grado histológico, el estado clínico, la localización y, en el perro, el estado de KIT.
Generalidades
El mastocitoma se origina a partir de los mastocitos (o células cebadas). Es una neoplasia maligna común en el perro y representa aproximadamente el 20% al 25% de las neoplasias cutáneas y subcutáneas de esta especie. En el gato es la segunda neoplasia cutánea más frecuente, con alrededor del 20% de los tumores de piel (Azevedo et al., 2025).
Los mastocitos tienen un papel importante en la iniciación de la respuesta inmune, interviniendo en la migración y activación de neutrófilos, así como en las reacciones de hipersensibilidad. Los mastocitos maduros presentan gránulos citoplasmáticos que contienen mediadores bioactivos. En su membrana, las células cebadas maduras presentan inmunoglobulina E (IgE) unida a un receptor de membrana. Cuando las IgE forman uniones entrecruzadas, se liberan los mediadores contenidos en los gránulos citoplasmáticos, que incluyen histamina, heparina, proteasas, leucotrienos y citocinas como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y las interleucinas IL-4, IL-5 e IL-6. Estos mediadores inducen aumento de la permeabilidad vascular, vasodilatación, espasmo muscular, prurito, anticoagulación y activación de eosinófilos y neutrófilos, que en conjunto causan reacciones de hipersensibilidad localizadas y, en casos graves, reacciones de hipersensibilidad sistémica.
El receptor KIT
KIT es un receptor tirosina cinasa presente en los mastocitos normales y neoplásicos, y en otras células como las células madre hematopoyéticas. Su ligando es el factor de células madre (stem cell factor, SCF); al unirse a KIT, induce la transducción de señales que promueve la diferenciación, la supervivencia y la función de los mastocitos. Los mastocitomas pueden presentar sobreexpresión o mutaciones de KIT que activan la señalización en ausencia de SCF.
- Perro: se encuentran mutaciones de KIT en 10% a 45% de los mastocitomas cutáneos. Las más frecuentes son las duplicaciones internas en tándem (ITD) del exón 11, que representan del 60% al 74% de las mutaciones y se asocian a peor pronóstico (de Nardi et al., 2022).
- Gato: las mutaciones de KIT son frecuentes, sobre todo en los exones 8 y 9, y se describen hasta en 65% de los mastocitomas esplénicos (dvm360), aunque su valor pronóstico en el gato no está establecido.
Mastocitoma en el perro
Predisposición racial y edad
Los mastocitomas se pueden presentar en cualquier raza, aunque existe una predisposición en razas braquicéfalas (Bóxer, Bulldog, Pug, Boston Terrier, entre otras), Cobrador Dorado, Cobrador de Labrador, Schnauzer y Shar Pei, entre otras. Afectan generalmente a perros de edad media a avanzada. En general, las razas braquicéfalas tienden a desarrollar mastocitomas de comportamiento menos agresivo (mastocitomas de bajo grado), mientras que los perros de raza Shar Pei, particularmente los jóvenes, están predispuestos a desarrollar mastocitomas pobremente diferenciados y de comportamiento biológico agresivo (alto grado).
Signos clínicos
La presentación más común es la de una masa cutánea solitaria, pequeña, elevada, firme y bien definida, que puede estar eritematosa, alopécica o ulcerada. Sin embargo, también puede aparecer como una masa poco definida y suave que involucra el tejido subcutáneo, por lo que es difícil distinguirla de otro tipo de neoplasia solo por la apariencia clínica, a menos que se realice una citología o biopsia. En ocasiones se presenta en forma múltiple y, en casos avanzados, los tumores pueden crecer hasta formar masas grandes o aparecer como una inflamación difusa de extensas zonas cutáneas y subcutáneas.
La linfadenopatía causada por metástasis es común en las neoplasias de comportamiento agresivo (alto grado), aunque también se presenta en mastocitomas de bajo grado. La manipulación mecánica del tumor durante el examen físico puede causar degranulación de los mastocitos, con eritema e inflamación; este fenómeno se conoce como “signo de Darier”. Los propietarios llegan a informar que el tumor aumenta de tamaño y después disminuye en un periodo de 24 horas; esta historia clínica aumenta la sospecha de un mastocitoma.
Los signos clínicos reflejan la extensión sistémica de la enfermedad y la liberación de histamina, heparina y otras sustancias vasoactivas.
- Signos gastrointestinales: anorexia, náusea, vómito, diarrea, melena, dolor abdominal y anemia microcítica e hipocrómica. Se deben a hiperhistaminemia, que estimula los receptores H2 de las células parietales del estómago y causa hipersecreción de ácido clorhídrico; además aumenta la motilidad gastrointestinal y la permeabilidad capilar, lo que provoca trombosis intravascular con ulceración subsecuente de la mucosa. En necropsias se ha encontrado ulceración gástrica en 35% a 83% de los perros con mastocitoma (de Nardi et al., 2022).
- Signos locales: inflamación peritumoral, hemorragia local prolongada y retraso de la cicatrización.
- Signos sistémicos graves: en casos de degranulación masiva pueden presentarse hipotensión, coagulopatía y colapso.
Rara vez, los mastocitomas se presentan de manera primaria en la cavidad oral, la nasofaringe y el sistema gastrointestinal. La presentación en bazo, hígado y médula ósea generalmente representa enfermedad metastásica de una neoplasia primaria de comportamiento agresivo, aunque puede presentarse de manera independiente (mastocitosis diseminada o visceral).
Localización y forma de presentación
- Tronco, perineo y región inguinogenital: alrededor del 50% de los casos; extremidades, 40%; cabeza y cuello, 10% (de Nardi et al., 2022).
- Localizaciones de peor pronóstico: cavidad oral y uniones mucocutáneas, subungueal, prepucio y escroto. Los mastocitomas de estas zonas suelen ser de alto grado o tener mayor potencial metastásico.
- Mastocitoma subcutáneo: tiene en general mejor pronóstico que el cutáneo. Se asoció a peor evolución cuando presenta más de 4 mitosis en 10 campos de alto poder, patrón infiltrativo o multinucleación (Thompson et al., 2011).
Diagnóstico
El examen citológico de un aspirado de la neoplasia es un método sencillo y generalmente suficiente para hacer el diagnóstico antes de la cirugía. La citología con aguja fina tiene una exactitud de 92% a 96% (de Nardi et al., 2022).
Los hallazgos citológicos consisten en una población monomórfica de células redondas con gránulos intracitoplasmáticos basófilos. Con frecuencia hay eosinófilos y en ocasiones fibroblastos, debido a la liberación de factores quimiotácticos contenidos en los gránulos de las células cebadas.
- Tinciones: cuando se usan tinciones tipo Diff-Quik, los gránulos pueden no teñirse adecuadamente. Si en un aspirado de un tumor cutáneo o subcutáneo se encuentran células redondas sin gránulos pero con semejanza a células cebadas, se recomiendan tinciones de Giemsa o Wright para evidenciar los gránulos y establecer el diagnóstico.
- Mastocitomas pobremente diferenciados: pueden presentar pocos gránulos, pequeños y mal teñidos, o incluso no presentarlos.
Grado citológico
Aunque la citología puede orientar sobre la diferenciación, el grado histopatológico no siempre corresponde al citológico, por lo que el grado siempre debe establecerse por histopatología. Existe un sistema citológico que ayuda a anticipar el grado antes de la cirugía (Camus et al., 2016):
- Criterio principal: las células están uniformemente poco granuladas.
- Criterios secundarios: figuras mitóticas, pleomorfismo nuclear, binucleación o multinucleación, y anisocariosis mayor al 50%. Se considera de alto grado si presenta el criterio principal o al menos dos de los secundarios.
- Desempeño: frente al grado histológico, la sensibilidad fue de 88.2% y la especificidad de 94.8%. Un resultado de bajo grado es muy confiable (valor predictivo negativo de alrededor de 98.5%), pero uno de alto grado debe confirmarse con histopatología.
- Supervivencia: la supervivencia mediana fue de 562 días en los de bajo grado citológico y de 364.6 días en los de alto grado.
Este sistema sirve para planear la cirugía y la estadificación, pero no sustituye a la histopatología.
Cuándo hacer biopsia antes de la cirugía
Debido a que la cirugía con escisión completa es el tratamiento de elección en la mayoría de los mastocitomas, siempre debe intentarse establecer el diagnóstico antes de la intervención quirúrgica. Si la citología no es concluyente, debe considerarse una biopsia incisional cuando una escisión con márgenes suficientes no pueda realizarse fácilmente y se requiera una planeación quirúrgica más elaborada, o cuando se necesite un plan multimodal con tratamiento adyuvante a la cirugía, como radioterapia o quimioterapia. El grado obtenido en una biopsia incisional coincide con el de la pieza completa en 96% (Patnaik) y 92% (Kiupel) de los casos (de Nardi et al., 2022).
Evaluación de los ganglios linfáticos
Los ganglios linfáticos regionales deben evaluarse cuidadosamente y aspirarse si son palpables, aunque se consideren de tamaño normal. Debido a que es normal encontrar ocasionalmente células cebadas en ganglios linfáticos normales o reactivos, se debe tener cautela al determinar la presencia de metástasis; generalmente, las células cebadas malignas en los ganglios linfáticos se presentan en agregados y no como células aisladas. Si existe sospecha de metástasis, se recomienda retirar quirúrgicamente el ganglio linfático para su evaluación histopatológica.
- Metástasis en ganglios linfáticos de tamaño normal: en 93 perros con mastocitoma cutáneo único, casi la mitad tenía metástasis histológica en el ganglio linfático regional, aunque este no estuviera aumentado de tamaño (Ferrari et al., 2018).
- Clasificación histológica del ganglio linfático: se clasifica como HN0 (sin metástasis), HN1 (premetastásico), HN2 (metástasis temprana) y HN3 (metástasis evidente, con pérdida de la arquitectura). Los grados HN2 y HN3 se asocian a peor pronóstico (Weishaar et al., 2014).
- Ganglio linfático centinela: el ganglio linfático que drena el tumor no siempre es el más cercano; fue distinto en 42% de los perros en un estudio con linfografía (de Nardi et al., 2022). Cuando está disponible, el mapeo del ganglio linfático centinela mejora la estadificación.
Estudios de laboratorio e imagen
Todos los perros deben evaluarse con una base de datos mínima que incluye hemograma, química sanguínea y examen general de orina.
- Radiografías torácicas: están indicadas como parte de la evaluación general y del estado clínico. La metástasis pulmonar es muy poco común en los mastocitomas; sin embargo, las radiografías son útiles para detectar linfadenopatía intratorácica esternal, hiliar o mediastínica.
- Ultrasonido abdominal: es la forma preferida de evaluar la cavidad abdominal. Los órganos que típicamente pueden estar involucrados son bazo, hígado y ganglios linfáticos. Ante lesiones u organomegalia, debe realizarse aspiración guiada para evaluación citológica.
- Aspirados de bazo e hígado: en mastocitomas de grado alto o con metástasis a ganglios linfáticos regionales o distantes, es importante aspirar bazo e hígado, ya que puede haber metástasis aunque estos órganos se vean normales en el ultrasonido. La sensibilidad del ultrasonido para detectar infiltración fue de 43% en el bazo y de 0% en el hígado (Book et al., 2011).
- Médula ósea: puede estar indicado aspirarla en caso de citopenias.
- Sangrado gastrointestinal: los pacientes deben evaluarse para detectar un posible sangrado intestinal; son útiles las pruebas de tarjeta para sangre oculta en heces.
- Antes de aspirar o manipular: en tumores grandes conviene premedicar con un antihistamínico H1 para reducir el riesgo de degranulación.
En mastocitomas pequeños, de crecimiento lento, en localizaciones de bajo riesgo y en razas que suelen desarrollar mastocitomas de bajo grado, es razonable operar primero y completar la estadificación según el grado histológico.
Clasificación histológica
La histopatología es necesaria para confirmar el diagnóstico, el grado histológico y los márgenes quirúrgicos. El grado histológico, como antes se mencionó, no puede establecerse por medio de citología. Se determina con base en las características de las células neoplásicas, como el grado de granulación, el pleomorfismo celular y nuclear, el número de figuras mitóticas y la extensión e invasión de tejidos adyacentes.
A pesar de que el grado histológico es en la actualidad el factor de mayor consistencia y confiabilidad para establecer el pronóstico en la mayoría de los mastocitomas, hasta el momento no existe un sistema de clasificación perfecto y completamente objetivo. Por eso, con los sistemas actuales no es posible establecer de manera exacta el pronóstico de todos los casos. Se ha demostrado desacuerdo entre patólogos al establecer el grado histológico con un mismo sistema.
Sistema de Patnaik (tres grados)
Es el sistema clásico, aunque hoy se prefiere complementarlo o sustituirlo por el sistema de dos grados.
Grado | Diferenciación | Características |
1 | Bien diferenciado | Mastocitos bien diferenciados con bordes citoplasmáticos bien definidos y núcleo regular, redondo u oval; figuras mitóticas ausentes o muy infrecuentes; gránulos grandes, abundantes y de tinción profunda; células neoplásicas confinadas a la dermis y espacios foliculares |
2 | Intermedio | Células agregadas de manera cercana con pobre distinción de márgenes citoplasmáticos; relación núcleo/citoplasma disminuida; figuras mitóticas infrecuentes; gránulos variables, con cierta disminución en la cantidad; las células neoplásicas infiltran o reemplazan el tejido subdérmico y subcutáneo |
3 | Pobremente diferenciado | Celularidad alta, pobre distinción de márgenes citoplasmáticos, núcleo de tamaño variable e irregular, figuras mitóticas frecuentes, gránulos citoplasmáticos disminuidos en número o ausentes; las células neoplásicas reemplazan el tejido subcutáneo y tejidos profundos |
- Grado 1: neoplasias compuestas por células cebadas maduras y bien diferenciadas. Tienden a tener un comportamiento benigno, y más del 95% de los casos se consideran curados con una escisión quirúrgica completa.
- Grado 2: las células invaden el tejido subcutáneo adyacente o presentan una diferenciación moderada. Aproximadamente el 80% al 85% de los mastocitomas de grado 2 se consideran curados con una escisión quirúrgica completa, mientras que el 20% restante tiene el potencial de producir metástasis a ganglios linfáticos regionales y a ganglios linfáticos y órganos distantes. Por eso se ha buscado subclasificar esta categoría en grado 2-bajo y grado 2-alto mediante otros indicadores pronósticos, como marcadores de proliferación (Ki67, AgNOR, PCNA, patrón de expresión de KIT, mutación de KIT) e índices de proliferación como el índice mitótico, el conteo mitótico o el índice de actividad mitótica.
- Grado 3: neoplasias con células pobremente diferenciadas; la mayoría tiene un comportamiento biológico agresivo y desarrolla metástasis. Menos del 5% al 7% de los casos se consideran curados con escisión completa.
El sistema de Patnaik solo está establecido para mastocitomas cutáneos y no es aplicable a la presentación subcutánea.
Sistema de Kiupel (dos grados: bajo y alto)
El sistema de Kiupel clasifica a los mastocitomas cutáneos en grado bajo o alto. Hoy es más aceptado y se considera de mayor utilidad clínica, porque permite decidir el plan de tratamiento y reduce la variación entre patólogos (Kiupel et al., 2011). Otra ventaja es que puede utilizarse en mastocitomas de presentación subcutánea.
Un mastocitoma se considera de alto grado si presenta cualquiera de los siguientes criterios:
- 7 o más figuras mitóticas en 10 campos de alto poder (algunos patólogos usan como límite 5);
- 3 o más células multinucleadas (tres o más núcleos) en 10 campos de alto poder;
- 3 o más núcleos extraños (bizarros) en 10 campos de alto poder;
- cariomegalia (en al menos 10% de las células neoplásicas, el diámetro nuclear varía al doble o más).
Con este sistema se ha reportado una supervivencia de menos de 4 meses en los mastocitomas de alto grado, frente a más de 2 años en los de bajo grado (Purdue ADDL, 2012). En una serie reciente de 77 perros con mastocitoma de alto grado tratados con cirugía y terapia sistémica, la supervivencia mediana fue de 317 días, y 30% de los perros seguía vivo a los 2 años (Ong et al., 2025).
Estado clínico
El estado clínico es importante para establecer el pronóstico, aunque no siempre refleja el comportamiento biológico de la neoplasia.
- Metástasis al ganglio linfático regional en mastocitomas de bajo grado: aunque en general es un factor pronóstico negativo, los mastocitomas de bajo grado con metástasis al ganglio linfático regional pueden tener supervivencias largas cuando se realiza un control local adecuado del tumor y del ganglio linfático (cirugía o radioterapia).
- Mastocitomas múltiples de bajo grado: no necesariamente empeoran el pronóstico, siempre que exista un control local adecuado de las neoplasias, ya que pueden ser eventos independientes y no lesiones metastásicas.
Por lo anterior, es necesario modificar el sistema actual de estadificación.
Estado clínico del mastocitoma en el perro (Organización Mundial de la Salud)
Estado clínico | Descripción |
I | Neoplasia confinada a la dermis, sin ganglios linfáticos afectados |
II | Neoplasia confinada a la dermis, con afección de ganglios linfáticos regionales |
III | Múltiples neoplasias dérmicas, o una neoplasia grande (>3 cm) e infiltrada, con o sin afección de los ganglios linfáticos regionales |
IV | Cualquier neoplasia con metástasis distante |
Subestado a | Sin signos sistémicos |
Subestado b | Con signos sistémicos |
Se han propuesto sistemas de estadificación más útiles que toman en cuenta la metástasis al ganglio linfático y la recurrencia. En 149 perros, el riesgo de muerte fue de 62% cuando había recurrencia y metástasis al ganglio linfático, y de 4% cuando no había factores de riesgo (de Nardi et al., 2022). En el estado IV, la supervivencia mediana fue de 110 días (Pizzoni et al., 2018, citado por Improve International).
Índices y marcadores de proliferación
Se ha buscado modificar el sistema de clasificación histológica para distinguir mejor los mastocitomas de grado bajo y alto, con base en índices y marcadores de proliferación.
El índice mitótico (número de mitosis en 10 campos de 40×, o seco fuerte) ha mostrado que la supervivencia mediana es estadísticamente distinta entre mastocitomas con índice mitótico mayor a 5 y mastocitomas con índice menor o igual a 5 (3 meses frente a 80 meses, respectivamente) (Romansik et al., 2007). Los marcadores de proliferación que han demostrado utilidad pronóstica son Ki67, PCNA, AgNOR, MCM7, el patrón de localización de KIT y la detección de mutaciones de KIT.
Marcador | Valor de peor pronóstico | Comentario |
Índice mitótico | Más de 5 (o más de 7) en 10 campos de alto poder | Debe incluirse siempre en el reporte |
Ki67 | Más de 23 células positivas por campo (promedio de 5 campos) | Asociado a recurrencia y metástasis |
AgNOR | Conteo elevado; se usa combinado con Ki67 | Útil en grado 2 |
Patrón de KIT por inmunohistoquímica | Patrones 2 y 3 (citoplasmático focal o difuso) | En algunos estudios solo el patrón 3 fue pronóstico |
Mutación de KIT (PCR) | Duplicación interna en tándem del exón 11 | También predice mayor respuesta a inhibidores de tirosina cinasa |
Fuente: de Nardi et al., 2022.
Actualmente se recomienda, de ser posible, realizar un panel de proliferación en los mastocitomas, sobre todo en los de grado histológico 2, donde se requiere distinguir mejor entre grado 2-bajo y grado 2-alto. Como mínimo, el reporte histopatológico debe incluir el índice mitótico, además del grado histológico, que debe darse en el sistema de dos grados (bajo o alto).
Factores pronósticos
Factor | Mejor pronóstico | Peor pronóstico |
Grado histológico | Bajo grado (Kiupel); grado 1 o 2 (Patnaik) | Alto grado; grado 3 |
Índice mitótico | 5 o menos | Más de 5 |
Localización | Subcutáneo; tronco y extremidades | Oral, mucocutáneo, subungueal, prepucio y escroto |
Tamaño | Menos de 3 cm | Más de 3 cm |
Estado clínico | I | III y IV; subestado b |
Ganglio linfático | HN0 o HN1 | HN2 o HN3, sobre todo con tumor de alto grado |
Recurrencia local | Ausente | Presente |
Marcadores | Ki67 bajo; KIT sin mutación | Ki67 alto; mutación del exón 11 de KIT |
Raza | Bóxer, Pug y otras braquicéfalas | Shar Pei |
Tratamiento
El tratamiento es variable y depende del estado clínico, el grado histológico, el índice mitótico y, cuando estén disponibles, los marcadores de proliferación. En general pueden considerarse las siguientes recomendaciones; sin embargo, los mastocitomas pueden tener un comportamiento impredecible y la decisión sobre el tratamiento puede variar.
Mastocitomas solitarios de bajo grado
En los mastocitomas solitarios de grado bajo (grado 1 y grado 2-bajo sin evidencia de factores pronósticos negativos), la remoción quirúrgica suele ser curativa en más del 95% de los casos; si se obtiene una remoción completa, generalmente no es necesario realizar terapia adyuvante.
- Márgenes incompletos: en mastocitomas de grado 1 y grado 2-bajo con márgenes incompletos, se recomienda una segunda cirugía o radioterapia (si una segunda cirugía no es posible) para lograr un control local adecuado. Si ninguna de las dos es posible, puede considerarse quimioterapia adyuvante o inhibidores de tirosina cinasa por corto plazo, ya que existe evidencia de que la quimioterapia puede retrasar o prevenir la recurrencia local.
- Vigilancia activa: solo del 10% al 30% de los mastocitomas de bajo grado o intermedio con márgenes incompletos recurren (Séguin et al., 2006), por lo que en algunos casos se puede optar por vigilancia estrecha, sobre todo si el índice mitótico es bajo.
- Metástasis al ganglio linfático regional: en mastocitomas de grado bajo con metástasis al ganglio linfático regional, se recomienda retirar quirúrgicamente la neoplasia y el ganglio linfático afectado. Retirar el ganglio linfático metastásico mejora la supervivencia en el estado II, y muchos de estos perros pueden manejarse solo con cirugía (Marconato et al., 2018).
- Tumores no operables: cuando no pueden retirarse por su extensión, la quimioterapia o la prednisona pueden reducir el tamaño del tumor (tratamiento neoadyuvante) para considerar una cirugía posterior. Otra alternativa es la radioterapia paliativa para reducir el volumen. En ocasiones se alcanza una remisión completa con quimioterapia; de ser así, el tratamiento debe continuarse por un tiempo razonable y en ocasiones de manera indefinida.
Márgenes quirúrgicos
La recomendación clásica es obtener márgenes laterales de 2 a 3 cm y, en profundidad, un plano tisular (fascia) más allá de la neoplasia. Sin embargo, en varios estudios se ha encontrado que márgenes de 1 a 2 cm (e incluso menores) son suficientes para retirar completamente los mastocitomas de bajo grado.
- Márgenes proporcionales: el margen lateral se iguala al diámetro mayor del tumor, hasta un máximo de 4 cm, con un plano fascial profundo. Con márgenes laterales de 2 cm y un plano fascial en tumores de grado 1 y 2 de hasta 4 cm, la recurrencia fue de 0% a 4% (de Nardi et al., 2022).
- Por grado (recomendación práctica actual): 1 cm en bajo grado, 2 cm en grado intermedio y 3 cm en alto grado, siempre con un plano fascial profundo (Improve International).
- Alto grado: aun con márgenes completos, la recurrencia local fue de 36% en mastocitomas de alto grado, frente a 4% en los de bajo grado (Donnelly et al., 2015).
Mastocitomas de alto grado o con metástasis
En los mastocitomas de alto grado (grado 3, grado 2-alto o evidencia de factores pronósticos negativos) y en los mastocitomas con metástasis, la cirugía, cuando es posible, es el tratamiento de elección para el control local (estados clínicos I, II y, en algunos casos, III). Sin embargo, la quimioterapia adyuvante o los inhibidores de tirosina cinasa son el tratamiento recomendado después de la cirugía, aunque se obtengan márgenes completos o el estado clínico sea I o II.
Si la cirugía no es posible (estado clínico III) o los márgenes son incompletos, puede considerarse la quimioterapia o los inhibidores de tirosina cinasa como única modalidad, sobre todo cuando hay enfermedad metastásica avanzada (estado clínico IV) o gran extensión de la neoplasia (estado clínico III). La radioterapia para el control local seguida de quimioterapia adyuvante o inhibidores de tirosina cinasa puede considerarse en mastocitomas de alto grado en estado clínico I con márgenes incompletos.
Mastocitomas múltiples de bajo grado
El tratamiento de los mastocitomas múltiples de grado bajo consiste primordialmente en cirugía. Sin embargo, si aparecen lesiones nuevas en un periodo corto, después de la cirugía deben considerarse la quimioterapia adyuvante, la quimioterapia metronómica con clorambucilo o los inhibidores de tirosina cinasa.
Radioterapia
- Márgenes incompletos en grado 2: con radioterapia definitiva (18 fracciones de 3 Gy, 54 Gy en total), el control local fue de 94% al año y de 88% a los 5 años (de Nardi et al., 2022).
- Tumores no operables: con radioterapia hipofraccionada (4 fracciones de 8 Gy cada 7 días), 85% presentó respuesta parcial o completa.
- Precaución: la radioterapia de tumores grandes puede provocar degranulación masiva, por lo que se debe premedicar con antihistamínicos H1 y H2 y prednisona.
Prednisona neoadyuvante
La prednisona reduce el tamaño del tumor y la inflamación peritumoral, lo que puede facilitar la cirugía. Con prednisona antes de la cirugía, la reducción media del volumen tumoral fue de 80.6%, sin diferencia entre 1.0 y 2.2 mg/kg (Stanclift y Gilson, 2008). Los márgenes deben planearse con base en el tamaño original del tumor.
Quimioterapia
Los fármacos quimioterapéuticos con mejor eficacia en el tratamiento de los mastocitomas son la vinblastina, la lomustina (CCNU) y la prednisona.
- Prednisona: con prednisona sola, aproximadamente un 20% presenta remisión; generalmente es parcial y se atribuye principalmente al control de la inflamación y el edema peritumoral.
- Vinblastina: es un fármaco efectivo para el tratamiento de los mastocitomas; usada con prednisona se espera remisión en 40% a 50% de los casos. La dosis es de 2 mg/m² IV y, cuando se usa como adyuvante junto con prednisona, se administra cada 7 días por 4 tratamientos, seguidos de 4 tratamientos cada 14 días. En pacientes de menos de 10 kg se recomienda considerar una reducción de la dosis.
- Lomustina: como agente único causa remisión en aproximadamente 40% de los casos, parcial en la mayoría. Sin embargo, como adyuvante a la cirugía (enfermedad residual microscópica) es mucho más efectiva para alcanzar tiempos de remisión y supervivencia prolongados. Se recomienda usarla en combinación con prednisona. La dosis de lomustina es de 60 a 70 mg/m² por vía oral cada 21 días, y la de prednisona de 40 a 50 mg/m² cada 24 horas por 7 días y 20 a 25 mg/m² cada 48 horas como mantenimiento. Sus efectos secundarios son mielosupresión y hepatotoxicidad, por lo que siempre deben revisarse un hemograma y una química sanguínea antes de cada dosis. En pacientes de menos de 15 kg, la dosis debe reducirse a 50 a 60 mg/m², o a 1.5 a 2 mg/kg en perros de menos de 5 kg. Cuando se da como adyuvante como único agente (con prednisona), se recomiendan 5 a 6 ciclos mientras se tolere.
- Lomustina y vinblastina alternadas: una opción, sobre todo con factores pronósticos negativos o mastocitomas de alto grado, es alternar lomustina y vinblastina cada 2 semanas en combinación con prednisona. Así se administran los dos fármacos más efectivos para esta neoplasia, con posibilidad de mejor respuesta y menor riesgo de hepatotoxicidad, ya que la lomustina se da en un lapso mayor (cada 4 semanas).
- Vinblastina, ciclofosfamida y prednisona: otro protocolo que puede ser efectivo en el mastocitoma canino.
- Clorambucilo: en ocasiones, el clorambucilo (20 a 30 mg/m² PO cada 14 días) puede ser efectivo.
- Hidroxiurea: es otro fármaco que se ha evaluado.
Resultados publicados con quimioterapia:
Protocolo | Contexto | Resultado | Fuente |
Vinblastina y prednisona | Enfermedad macroscópica (41 perros) | Respuesta global de 47% | |
Vinblastina y prednisona | Adyuvante en mastocitomas de alto riesgo (61 perros) | Supervivencia de 1,374 días en grado 2 y 3; 800 días en grado 3 | |
Lomustina | Enfermedad macroscópica (19 perros evaluables) | Respuesta de 42% (1 completa, 7 parciales) | |
Vinblastina, ciclofosfamida y prednisona | Enfermedad macroscópica (35 perros) | Respuesta global de 63% | |
Lomustina, vinblastina y prednisona | Alto grado, metastásico o no operable | Respuesta de 57% a 65% | |
Clorambucilo y prednisolona | Mastocitoma no operable (21 perros) | Respuesta global de 38% |
La dosis de vinblastina puede escalarse con seguridad hasta 3 mg/m² en muchos perros; con 3 mg/m² semanal hubo menos recurrencias que con 2 mg/m², aunque sin diferencia en la supervivencia (de Nardi et al., 2022).
Inhibidores de tirosina cinasa
Los inhibidores de tirosina cinasa, en específico los inhibidores de KIT, han demostrado eficacia en el tratamiento de los mastocitomas.
- Fosfato de toceranib (Palladia): inhibe principalmente KIT, el receptor del factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGFR) y el receptor del factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGFR), que tienen un papel importante en la angiogénesis. Presenta actividad biológica hasta en 60% de los mastocitomas de grado histológico 2 y 3. La dosis recomendada en perros es de 2.4 a 2.6 mg/kg PO tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes).
- Masitinib: inhibe principalmente KIT y PDGFR. La dosis es de 10 mg/kg PO cada 24 horas. En un estudio aleatorizado con placebo, el masitinib prolongó el tiempo a la progresión en perros con mastocitoma no operable de grado 2 o 3 (Hahn et al., 2008). Su disponibilidad comercial varía según el país.
- Imatinib: inhibe KIT, PDGFR y ABL. Es un fármaco de uso humano, disponible en presentaciones genéricas, por lo que puede ser más accesible que el toceranib o el masitinib. La dosis usada en perros es de 10 mg/kg PO cada 24 horas. En 21 perros con mastocitoma, 10 (48%) tuvieron respuesta completa o parcial en los primeros 7 días de tratamiento, y respondieron los 5 perros con duplicación interna en tándem del exón 11 de KIT; algunos perros sin mutación también respondieron (Isotani et al., 2008). Se han descrito respuestas en mastocitomas con mutaciones en los exones 8, 9 y 11, así como en tumores de grado 3 no operables sin mutación detectable (Kim et al., 2016). Su evidencia proviene de estudios pequeños y no hay estudios controlados.
- Monitoreo: con todos ellos se recomienda vigilar de cerca con hemograma, química sanguínea, examen general de orina y, si está indicada, relación proteína/creatinina en orina, así como la presión arterial.
En el estudio pivotal del toceranib, con 153 perros con mastocitoma recurrente o no operable (London et al., 2009):
- Fase ciega: la respuesta objetiva fue de 37.2% con toceranib frente a 7.9% con placebo.
- Respuesta global: 42.8% (21 respuestas completas y 41 parciales) en todos los perros que recibieron toceranib.
- Mutación de KIT: los perros con duplicación interna en tándem de KIT respondieron con más frecuencia que los que no la tenían (69% frente a 36.8%).
- Duración: en los perros que respondieron, la mediana del tiempo a la progresión fue de 18.1 semanas.
- Efectos adversos: los más frecuentes fueron diarrea (58.6%), anorexia (49.7%) y vómito (47.6%). La dosis del estudio fue de 3.25 mg/kg cada 48 horas; hoy se usan dosis más bajas, como la indicada arriba, con eficacia similar y menos toxicidad.
Hasta el momento, y mientras no se determine por medio de ensayos clínicos la manera óptima de tratamiento médico de los mastocitomas en perros, no existe una regla general sobre cuándo usar quimioterapia, inhibidores de tirosina cinasa o ambos (quimioterapia seguida de inhibidores de tirosina cinasa al finalizar el protocolo). Se ha propuesto que, si se detecta una mutación de KIT, el uso de inhibidores de tirosina cinasa está principalmente indicado; sin embargo, puede haber respuesta aunque no exista mutación. La investigación sobre protocolos que combinen fármacos sigue en curso y aún no se han determinado protocolos seguros y más eficaces que usen de manera conjunta la quimioterapia y los inhibidores de tirosina cinasa.
Por el momento, los inhibidores de tirosina cinasa deben considerarse como una opción más en el tratamiento médico, y la decisión de cuándo usarlos debe tomarse de manera individualizada considerando múltiples factores: el estado general de salud del paciente, el estado clínico, el grado histológico, los marcadores de proliferación y la presencia de mutación de KIT, los factores pronósticos negativos, el desarrollo de efectos secundarios, las posibles complicaciones, la respuesta o falla a la terapia previa, y el costo y la disponibilidad del fármaco, entre otros. En general, prefiero y recomiendo iniciar quimioterapia (y no terapia con inhibidores de tirosina cinasa) en casos de mastocitomas con enfermedad avanzada y presencia de signos clínicos (subestado clínico b), a menos que no hayan respondido a la quimioterapia previa y el paciente se encuentre aún en un estado de salud aceptable para continuar con tratamiento.
Tigilanol tiglato (tratamiento intratumoral)
El tigilanol tiglato (Stelfonta) es un fármaco que se inyecta dentro del tumor y causa una reacción inflamatoria aguda, necrosis del tumor y cicatrización por segunda intención. Está aprobado para mastocitomas cutáneos de cualquier grado y para mastocitomas subcutáneos distales al codo o al tarso, de hasta 10 cm³, sin metástasis.
- Eficacia: en un estudio aleatorizado con 123 perros, 75% alcanzó respuesta completa a los 28 días con una sola aplicación, y 93% de ellos seguía sin recurrencia al día 84. Con una segunda aplicación en los que no respondieron, la respuesta completa llegó a 88%; en el grupo control fue de 5% (De Ridder et al., 2021).
- Indicación práctica: es una alternativa cuando la cirugía no es posible o el paciente tiene alto riesgo anestésico.
- Manejo: la dosis es de 0.5 mL por cm³ de tumor. Se debe premedicar con prednisona y antihistamínicos H1 y H2 para controlar la degranulación, y advertir al propietario que se formará una herida que cicatriza en alrededor de 4 a 5 semanas (de Nardi et al., 2022).
Electroquimioterapia
Consiste en aplicar pulsos eléctricos al tumor tras administrar bleomicina o cisplatino, lo que aumenta la entrada del fármaco a las células. Se ha usado como tratamiento único o junto con la cirugía en tumores con márgenes incompletos, con respuestas completas de 64% a 93% según el contexto (de Nardi et al., 2022). Su disponibilidad es limitada y la mayoría de los estudios son pequeños.
Terapia de soporte
La terapia de soporte con bloqueadores de receptores de histamina (H1 y H2) está indicada como parte del tratamiento de los mastocitomas.
- Bloqueadores H2: famotidina en dosis de 0.5 a 1 mg/kg al día PO, o ranitidina en dosis de 2 mg/kg PO cada 12 horas. La ranitidina fue retirada del mercado en Estados Unidos en 2020 por contaminación con N-nitrosodimetilamina (FDA, 2020), por lo que hoy se prefiere la famotidina.
- Inhibidores de la bomba de protones: el omeprazol puede ser más eficaz. Para la protección gástrica, el consenso actual recomienda omeprazol a 1 mg/kg cada 12 horas y famotidina cada 12 horas, no cada 24 horas (Marks et al., 2018).
- Bloqueadores H1: difenhidramina en dosis de 1 a 2 mg/kg cada 8 a 12 horas, u otro bloqueador de receptores H1.
- Sucralfato: es de gran utilidad en caso de ulceración gástrica o duodenal.
- Antes de la cirugía o la manipulación: se recomienda administrar antihistamínicos H1 y H2 antes de operar, aspirar o irradiar tumores grandes, para prevenir la degranulación.
Mastocitoma en el gato
El mastocitoma en el gato se presenta en tres formas principales: cutánea, esplénica (visceral) e intestinal. Su comportamiento y su tratamiento son distintos a los del perro.
Generalidades
- Frecuencia: es la segunda neoplasia cutánea más frecuente del gato (alrededor del 20% de los tumores de piel), una de las enfermedades más comunes del bazo (15% a 27% de las neoplasias esplénicas) y la tercera neoplasia intestinal primaria más frecuente, después del linfoma y el adenocarcinoma (Azevedo et al., 2025).
- Edad y raza: la edad media es de alrededor de 11 años, con un rango amplio. El gato Siamés está sobrerrepresentado.
- Relación entre formas: hasta 30% de los gatos con mastocitoma esplénico tienen también lesiones cutáneas (Evans et al., 2018), por lo que todo gato con mastocitomas cutáneos múltiples debe evaluarse con ultrasonido abdominal.
Mastocitoma cutáneo
La mayoría de los mastocitomas cutáneos del gato son benignos y se curan con la cirugía. Suelen presentarse como nódulos solitarios, firmes, pequeños, alopécicos, a veces ulcerados o pruriginosos, con mayor frecuencia en cabeza y cuello (alrededor del 50%), seguidos de tronco y extremidades.
Se reconocen tres tipos histológicos (Melville et al., 2015):
- Mastocítico bien diferenciado: el más frecuente. Puede ser compacto (de comportamiento benigno) o difuso (más infiltrativo).
- Pleomórfico: con células más atípicas; en general su comportamiento no es agresivo.
- Atípico (antes llamado histiocítico): se presenta en gatos jóvenes, sobre todo Siameses, a menudo como nódulos múltiples que pueden regresar de manera espontánea (Henry y Herrera, 2013).
Grado histológico en el gato
Los sistemas de Patnaik y Kiupel no son aplicables al gato. Se propuso un sistema de dos grados en el que un mastocitoma cutáneo es de alto grado si tiene más de 5 mitosis en 10 campos de alto poder y al menos dos de los siguientes criterios (Sabattini y Bettini, 2019):
- diámetro del tumor mayor a 1.5 cm;
- forma nuclear irregular;
- nucléolos prominentes o cúmulos de cromatina.
Con este sistema, la supervivencia mediana de los mastocitomas de alto grado fue de 349 días, mientras que en los de bajo grado no se alcanzó. Alrededor del 20% al 25% de los mastocitomas cutáneos del gato tienen un comportamiento agresivo, con afección de ganglios linfáticos o metástasis viscerales.
Mastocitoma esplénico (mastocitosis visceral)
Es la forma más común de mastocitoma visceral del gato y una de las principales causas de esplenomegalia.
- Paciente típico: gato de edad avanzada (mediana de 13 años).
- Signos: pérdida de peso (56%), anorexia (48%), vómito (45%) y letargia (42%). Hay esplenomegalia palpable en 44% de los casos (Evans et al., 2018).
- Hallazgos: anemia en 47% y mastocitemia (mastocitos circulantes) en 35%. Es frecuente la afección del hígado (52%) y de ganglios linfáticos abdominales (40%). Pueden presentarse derrame pleural o peritoneal rico en mastocitos y signos de degranulación (úlceras gastrointestinales, hipotensión).
- Diagnóstico: ultrasonido abdominal y aspirado del bazo, que en la mayoría de los casos permite el diagnóstico citológico. Debe evaluarse el hígado, los ganglios linfáticos abdominales, la sangre periférica (frotis de la capa leucocitaria) y la médula ósea si hay citopenias.
- Tratamiento de elección: la esplenectomía. En 64 gatos, la supervivencia mediana fue de 856 días con esplenectomía frente a 342 días sin ella. Agregar quimioterapia adyuvante no mejoró la supervivencia. La mastocitemia y la metástasis hepática o a ganglios linfáticos no fueron factores pronósticos negativos, y en algunos gatos las lesiones cutáneas y la mastocitemia regresaron después de la esplenectomía (Evans et al., 2018).
- Terapia médica: cuando la cirugía no es posible, se usan prednisolona, lomustina, clorambucilo, toceranib o imatinib, aunque su beneficio no está demostrado. Siempre deben darse antihistamínicos H1 y H2.
Mastocitoma intestinal
Es una forma agresiva e infiltrativa, con alto potencial metastásico a ganglios linfáticos mesentéricos, hígado y bazo.
- Paciente típico: gato de edad avanzada (11 a 15 años), con anorexia, vómito, pérdida de peso y, a veces, diarrea. Se localiza sobre todo en el intestino delgado.
- Diagnóstico: ultrasonido abdominal con engrosamiento de la pared intestinal o masa, y citología o biopsia. Existe una variante esclerosante que puede confundirse con otras neoplasias en la histopatología.
- Tratamiento: resección quirúrgica con márgenes amplios (5 a 10 cm) cuando es posible, seguida de terapia médica (prednisolona, lomustina, clorambucilo o inhibidores de tirosina cinasa).
- Pronóstico: es variable; antes se consideraba muy malo, pero series recientes reportan supervivencias de más de un año con tratamiento (Barrett et al., 2018; Sabattini et al., 2016).
Diagnóstico y estadificación en el gato
- Citología: los mastocitos del gato suelen estar bien granulados y el diagnóstico citológico es sencillo.
- Estadificación del mastocitoma cutáneo: en un nódulo solitario con características de bajo grado, la cirugía puede preceder a la estadificación. En gatos con tumores múltiples, de alto grado, recurrentes o con signos sistémicos, se recomienda hemograma, química sanguínea, frotis de sangre, aspirado de ganglios linfáticos regionales, radiografías de tórax y ultrasonido abdominal con aspirado del bazo.
- Premedicación: se recomienda administrar un antihistamínico H1 antes de aspirar o manipular el tumor.
Tratamiento en el gato
- Mastocitoma cutáneo solitario: la escisión quirúrgica es el tratamiento de elección y suele ser curativa. A diferencia del perro, no se requieren márgenes amplios en la mayoría de los casos, y la recurrencia es poco frecuente incluso con márgenes incompletos. La quimioterapia adyuvante no mostró beneficio en mastocitomas cutáneos de bajo riesgo (Litster y Sorenmo, 2006).
- Mastocitoma cutáneo atípico de gatos jóvenes: puede vigilarse, ya que puede regresar de manera espontánea.
- Tumores múltiples, no operables o de alto grado: se usan prednisolona, lomustina, clorambucilo o inhibidores de tirosina cinasa.
- Lomustina: en 38 gatos con mastocitoma de distintas localizaciones, la respuesta global fue de 50% (Rassnick et al., 2008).
- Toceranib: se ha usado en gatos con mastocitoma cutáneo, esplénico e intestinal, con respuestas en una proporción importante de casos (Berger et al., 2018).
- Imatinib: en 10 gatos con mastocitoma, 8 tenían mutaciones de KIT (exones 8 o 9) y 7 de ellos respondieron (respuesta parcial o completa) a las 2 a 3 semanas; de los 2 gatos sin mutación, uno tuvo respuesta parcial (Isotani et al., 2010). La dosis usada fue de 10 mg/kg PO cada 24 horas (Isotani et al., 2006), y fue bien tolerado en un estudio fase I en gatos (Lachowicz et al., 2005). Es una opción útil en gatos con mastocitoma cutáneo múltiple, esplénico o intestinal no operable.
- Radioterapia: puede usarse en tumores cutáneos no operables o con márgenes incompletos.
- Soporte: antihistamínicos H1 y H2, y protección gástrica, sobre todo en las formas esplénica e intestinal.
Pronóstico en el gato
Forma | Pronóstico | Comentario |
Cutánea solitaria de bajo grado | Excelente | La cirugía suele ser curativa |
Cutánea atípica (gatos jóvenes) | Excelente | Puede regresar de manera espontánea |
Cutánea de alto grado o múltiple | Reservado | Supervivencia mediana de 349 días en alto grado; descartar forma esplénica |
Esplénica | Bueno a reservado | Supervivencia mediana de 856 días con esplenectomía |
Intestinal | Reservado | Supervivencias de más de un año en series recientes con tratamiento |
Protocolos de tratamiento
Las dosis son de referencia. Antes de cada tratamiento debe realizarse un hemograma y, según el fármaco, una química sanguínea. Se ajustan la dosis o el intervalo según la tolerancia del paciente.
Perro
Vinblastina y prednisona
Fármaco | Dosis | Frecuencia |
Vinblastina* | 2 mg/m² IV | Cada 7 días por 4 tratamientos; después cada 14 días por 4 tratamientos |
Prednisona | 2 mg/kg PO cada 24 horas al inicio, con reducción gradual durante el protocolo (esquema publicado) | Continuo |
* En perros de menos de 10 kg, considerar reducir la dosis de vinblastina.
Lomustina y prednisona
Fármaco | Dosis | Frecuencia |
Lomustina* | 60 a 70 mg/m² PO | Cada 21 días, de 5 a 6 ciclos como adyuvante |
Prednisona | 40 a 50 mg/m² PO cada 24 horas por 7 días; después 20 a 25 mg/m² cada 48 horas | Continuo |
* En perros de menos de 15 kg, reducir a 50 a 60 mg/m²; en perros de menos de 5 kg, 1.5 a 2 mg/kg.
Lomustina y vinblastina alternadas
Fármaco | Dosis | Día |
Lomustina | 60 a 70 mg/m² PO | 1 (cada 4 semanas) |
Vinblastina | 2 mg/m² IV | 15 (cada 4 semanas) |
Prednisona | 40 a 50 mg/m² PO cada 24 horas por 7 días; después 20 a 25 mg/m² cada 48 horas | Continuo |
Los fármacos se alternan cada 2 semanas.
Clorambucilo
Fármaco | Dosis | Frecuencia |
Clorambucilo | 20 a 30 mg/m² PO | Cada 14 días |
Inhibidores de tirosina cinasa
Fármaco | Dosis | Frecuencia |
Fosfato de toceranib | 2.4 a 2.6 mg/kg PO | Tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes) |
Masitinib | 10 mg/kg PO | Cada 24 horas |
Imatinib | 10 mg/kg PO | Cada 24 horas |
Tigilanol tiglato
Fármaco | Dosis | Comentario |
Tigilanol tiglato (1 mg/mL) | 0.5 mL por cm³ de volumen tumoral, intratumoral | Premedicar con prednisona y antihistamínicos H1 y H2; puede repetirse a los 28 días si no hay respuesta completa |
Terapia de soporte
Fármaco | Dosis |
Famotidina | 0.5 a 1 mg/kg PO al día (el consenso actual recomienda cada 12 horas) |
Omeprazol | 1 mg/kg PO cada 12 horas |
Difenhidramina | 1 a 2 mg/kg cada 8 a 12 horas |
Sucralfato | En caso de ulceración gástrica o duodenal |
Gato
Fármaco | Uso | Comentario |
Prednisolona | Formas no operables, esplénica e intestinal | Se prefiere la prednisolona a la prednisona en el gato |
Lomustina | Formas no operables o metastásicas | Respuesta global de 50% en 38 gatos (Rassnick et al., 2008); vigilar mielosupresión |
Clorambucilo | Formas no operables o esplénica | Evidencia limitada |
Fosfato de toceranib | Formas no operables, esplénica o intestinal | Evidencia retrospectiva (Berger et al., 2018) |
Imatinib | Formas no operables, cutánea múltiple, esplénica o intestinal; 10 mg/kg PO cada 24 horas | Respuesta en 7 de 8 gatos con mutación de KIT (Isotani et al., 2010) |
Antihistamínicos H1 y H2 | Todas las formas sistémicas | Siempre como soporte |
Las dosis en el gato deben ajustarse con base en la literatura y la experiencia del clínico, ya que no existen protocolos estandarizados para esta especie.
Enfoques emergentes y en investigación
Los siguientes enfoques se usan en pocos centros o están en evaluación; su evidencia proviene de estudios pequeños o en fase temprana.
- Combinación de inhibidores de tirosina cinasa con quimioterapia o radioterapia: se ha evaluado toceranib con vinblastina, con lomustina y con radioterapia hipofraccionada y prednisona. Las respuestas han sido altas en estudios pequeños, pero aún no hay protocolos estandarizados ni datos de supervivencia comparativos.
- Quimioterapia metronómica: el clorambucilo o la lomustina en dosis bajas continuas se han usado en mastocitomas múltiples o en enfermedad residual, con evidencia limitada (de Nardi et al., 2022).
- Mapeo del ganglio linfático centinela: con linfografía o radiofármacos, mejora la estadificación y permite retirar el ganglio linfático que realmente drena el tumor. Se está volviendo estándar en centros de referencia.
- Marcadores moleculares: además de KIT, se han identificado mutaciones de GNB1 y TP53 y alteraciones cromosómicas asociadas a mayor agresividad, que podrían usarse en el futuro para clasificar mejor el riesgo (de Nardi et al., 2022).
Puntos clave para el clínico
- Aspirar todo nódulo cutáneo antes de operarlo. La citología identifica el mastocitoma en la mayoría de los casos y permite planear márgenes y estadificación.
- El grado se establece por histopatología. Pedir el sistema de dos grados (Kiupel) y el índice mitótico en el reporte; en grado 2, considerar un panel de proliferación y la prueba de mutación de KIT.
- Evaluar siempre el ganglio linfático regional, aunque sea de tamaño normal: casi la mitad tiene metástasis histológica.
- Bajo grado con escisión completa: generalmente no necesita tratamiento adicional. Con márgenes incompletos, una segunda cirugía o radioterapia son las mejores opciones; la vigilancia es razonable en algunos casos.
- Alto grado: cirugía cuando sea posible, seguida de quimioterapia (vinblastina, lomustina o ambas) o inhibidores de tirosina cinasa, aun con márgenes completos.
- El toceranib, el masitinib y el imatinib son opciones en enfermedad no operable o recurrente, sobre todo con mutación de KIT. El imatinib, de uso humano y con presentaciones genéricas, es útil tanto en perros como en gatos.
- El tigilanol tiglato es una alternativa a la cirugía en tumores pequeños sin metástasis cuando la cirugía no es posible.
- Usar siempre antihistamínicos H1 y H2, y premedicar antes de operar, aspirar, irradiar o inyectar tumores grandes.
- En el gato, la forma cutánea solitaria suele ser benigna, pero en tumores múltiples o con signos sistémicos hay que descartar mastocitoma esplénico.
- El mastocitoma esplénico felino se trata con esplenectomía, que prolonga claramente la supervivencia.
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