Leucemias en perros y gatos
Francisco J. Alvarez Berger DVM, MS, DACVIM (Oncología)
Las leucemias son neoplasias malignas que se originan a partir de células progenitoras de la médula ósea. En el perro constituyen menos de 10% de las neoplasias hematopoyéticas, mientras que en el gato constituyen de 15% a 35%. Su comportamiento es muy variable: las leucemias agudas son enfermedades agresivas con un pronóstico pobre a pesar del tratamiento, mientras que muchas leucemias crónicas tienen un curso indolente y se diagnostican de manera incidental. El diagnóstico correcto, y en particular la determinación del inmunofenotipo por citometría de flujo, es fundamental para establecer el pronóstico y elegir el tratamiento. Este escrito revisa la clasificación, las pruebas diagnósticas, la presentación clínica, el tratamiento y el pronóstico de las leucemias agudas y crónicas en perros y gatos, los protocolos y los enfoques emergentes.
Clasificación
Las células neoplásicas pueden o no estar presentes en la circulación sanguínea. Se utiliza el término leucemia aleucémica en los casos en los que la proliferación de las células malignas ocurre en la médula ósea, pero estas no se observan en la circulación. Las leucemias se clasifican en dos grandes grupos según el origen celular, en leucemias linfoides y leucemias mieloides, y según el curso clínico de la enfermedad, en leucemias agudas y crónicas.
Leucemias agudas
Se caracterizan por la presencia de células inmaduras en estado temprano (blastos) que afectan la médula ósea y que pueden o no estar presentes en la circulación. Tienen un comportamiento agresivo y, si no se tratan, los pacientes en general mueren en poco tiempo.
Leucemias mieloides agudas (AML):
- AML-M0: leucemia mieloide indiferenciada.
- AML-M1 y M2: leucemia mielocítica aguda.
- AML-M3: leucemia promielocítica aguda.
- AML-M4 (AMML): leucemia mielomonocítica aguda.
- AML-M5 (AMoL): leucemia monoblástica o monocítica aguda.
- AML-M6: eritroleucemia.
- AML-M7: leucemia megacarioblástica aguda.
Leucemias linfoblásticas agudas (ALL):
- ALL-L1: células pequeñas.
- ALL-L2: células intermedias (variables).
- ALL-L3: células grandes, a veces vacuoladas.
- Leucemia aguda de linfocitos grandes granulares.
En la práctica actual, la clasificación se basa sobre todo en el inmunofenotipo determinado por citometría de flujo, que permite distinguir la AML, la ALL de células B, la ALL de células T y la leucemia aguda indiferenciada, en la que los blastos no expresan marcadores de un linaje específico (Novacco et al., 2015).
Leucemias crónicas
Se caracterizan por un curso clínico indolente, y las células neoplásicas son precursores tardíos bien diferenciados.
Leucemias mieloides crónicas:
- Leucemia mieloide crónica (CML).
- Leucemia mielomonocítica crónica (CMML).
Leucemias linfocíticas crónicas:
- Leucemia linfocítica crónica (CLL), de células B o de células T.
- Leucemia linfocítica crónica de linfocitos grandes granulares (CLL-LGL).
Diagnóstico
Las leucemias agudas difícilmente pueden reconocerse con las tinciones de rutina, por lo que las tinciones especiales, como la citoquímica y la inmunocitoquímica, así como la citometría de flujo y la prueba de clonalidad de los receptores de antígeno por reacción en cadena de la polimerasa (PARR), son de gran utilidad para clasificar adecuadamente las leucemias. El estudio debe incluir hemograma con frotis sanguíneo, química sanguínea, examen general de orina, aspirado o biopsia de médula ósea y estudios de imagen para evaluar el bazo, el hígado y los ganglios linfáticos.
Tinciones citoquímicas
Las tinciones citoquímicas revelan la presencia de diferentes enzimas en el citoplasma de las células inmaduras, lo que ayuda en gran medida a establecer su origen celular. Incluyen la mieloperoxidasa (MPO), la cloroacetato esterasa (CAE), la alfa-naftil butirato esterasa (ANBE), la lipasa (LIP), la fosfatasa alcalina leucocitaria (FAL) y el negro Sudán (SN):
| Tinción citoquímica | AML | AMoL | AMML | ALL |
|---|---|---|---|---|
| MPO | + | - | +/- | - |
| CAE | + | - | +/- | - |
| ANBE | - | + | +/- | +/- |
| LIP | - | + | +/- | - |
| FAL | + | - | +/- | +/- |
| SN | + | + | + | - |
Inmunocitoquímica e inmunohistoquímica
La inmunohistoquímica y la inmunocitoquímica son técnicas de tinción que utilizan anticuerpos para identificar de manera específica moléculas celulares y extracelulares. La inmunohistoquímica puede realizarse en muestras de tejido congeladas o fijadas en formol e incluidas en parafina, mientras que la inmunocitoquímica sigue los mismos procedimientos, pero a partir de muestras citológicas en laminillas.
- Técnica: las muestras se incuban con anticuerpos primarios específicos contra componentes celulares y, una vez unidas a ellos, se exponen a anticuerpos secundarios dirigidos contra el anticuerpo primario, que están unidos a complejos de avidina-biotina-peroxidasa. La peroxidasa cataliza una reacción que precipita un colorante en el sitio del complejo, visible al microscopio como una coloración café.
- Marcadores: entre ellos se encuentran los marcadores de macrófagos y células histiocíticas, como la alfa-1 antitripsina y la lisozima, y los marcadores linfocíticos CD3 (linfocitos T) y CD79a (linfocitos B), que se utilizan para la inmunofenotipificación y la clasificación del linfoma y de las leucemias linfoides.
- Limitaciones: el resultado no siempre es confirmatorio, ya que un resultado negativo no excluye por completo un tipo celular; las dificultades técnicas o la pobre diferenciación de la neoplasia pueden causar una tinción negativa, y la causa más común de un falso negativo es la pérdida de la muestra durante el procesamiento. Además, estas técnicas no diferencian el tejido neoplásico del no neoplásico, por lo que siempre deben ser interpretadas por un patólogo calificado y en conjunto con la citología o la histopatología con hematoxilina y eosina. En general, los resultados son más concluyentes cuando se utiliza un panel de marcadores en lugar de un solo marcador.
Citometría de flujo
La citometría de flujo es un procedimiento analítico que puede utilizarse para evaluar suspensiones celulares obtenidas a partir de tejido neoplásico o de sangre (en el caso de los pacientes con leucemia). Las células se tiñen con anticuerpos unidos a fluorocromos específicos y se hacen pasar por una cámara donde se analizan con un láser. Es la prueba de elección para la inmunofenotipificación de las leucemias y los linfomas, y permite diferenciar entre la leucemia linfoblástica aguda, la leucemia linfocítica crónica, el linfoma y la linfocitosis reactiva.
- CD34: es un marcador de células progenitoras que se expresa en la mayoría de las leucemias agudas y generalmente no en el linfoma, por lo que ayuda a distinguir la leucemia aguda del linfoma en estadio V. Sin embargo, su expresión es sugestiva pero no concluyente, y no debe utilizarse por sí sola para confirmar o descartar una leucemia aguda (Novacco et al., 2015).
- Inmunofenotipo y pronóstico: en la leucemia linfocítica crónica, el inmunofenotipo es el principal factor pronóstico (Comazzi et al., 2011).
PCR del reordenamiento de los receptores de antígeno (PARR)
La reacción en cadena de la polimerasa puede utilizarse para distinguir el linfoma o la leucemia de los procesos reactivos, a partir de aspirados, sangre o tejido fijado en formol. La prueba amplifica la región variable de los genes de los receptores de antígeno de los linfocitos (TCR o BCR), que se reordenan de manera clonal. Un resultado monoclonal es consistente con una neoplasia como el linfoma o la leucemia, mientras que un resultado policlonal indica un proceso reactivo. Aproximadamente 91% de los linfomas pueden identificarse con esta prueba, que además permite determinar si la neoplasia es de células B o T. El término PARR se utiliza para distinguirla de otros análisis de PCR y de otros métodos para determinar la clonalidad.
Algunas enfermedades infecciosas, como la ehrlichiosis, pueden causar una expansión monoclonal de linfocitos y dar resultados falsos positivos. Por otro lado, en el bulldog inglés se ha descrito una linfocitosis de células B pequeñas, con baja expresión de MHC de clase II, que en la mayoría de los casos es policlonal o con restricción policlonal y no corresponde a una leucemia, aunque estos perros deben vigilarse por la posibilidad de progresión (Rout et al., 2020b).
Leucemias agudas en perros
Frecuencia
En el perro, las leucemias mieloides agudas (AML) son más comunes que las leucemias linfoides agudas (ALL). Aproximadamente 50% o más de las leucemias agudas son AML una vez que se reclasifican con tinciones citoquímicas o cuando se determina el inmunofenotipo con otras pruebas diagnósticas, y aproximadamente 50% de las AML son leucemias mielomonocíticas (AMML). En una serie de 71 perros clasificados por citometría de flujo, 35% fueron AML, 28% ALL de células B, 13% ALL de células T y 24% leucemias agudas indiferenciadas (Novacco et al., 2015).
Signos clínicos y hallazgos de laboratorio
- Signos clínicos: generalmente son inespecíficos, como letargo, anorexia, pérdida de peso, fiebre, claudicación o signos neurológicos inespecíficos. La mayoría de los perros con leucemia aguda se presentan con signos de enfermedad sistémica.
- Examen físico: es frecuente encontrar esplenomegalia, hepatomegalia, linfadenopatía generalizada leve, fiebre, palidez, petequias o equimosis.
- Hemograma: las células malignas pueden aparecer en la circulación tanto en la AML como en la ALL; sin embargo, su ausencia es más frecuente en la AML. En la gran mayoría de los casos se detectan otras citopenias, bicitopenia o pancitopenia. Las reacciones leucoeritroblásticas son comunes en la AML y raras en la ALL, y en general el número total de células inmaduras es mayor en los perros con ALL que con AML.
- Diferencia con el linfoma en estadio V: en ocasiones es difícil distinguir entre la ALL y el linfoma en estadio V. A favor de la leucemia aguda están las citopenias marcadas, la ausencia de linfadenopatía importante y la expresión de CD34 en la citometría de flujo.
- Médula ósea: el aspirado de médula ósea muestra una población monomórfica de células inmaduras y generalmente proporciona la información necesaria para establecer el diagnóstico.
Tratamiento y pronóstico
Con tratamiento, la mayoría de los pacientes con leucemia aguda no suele tener remisiones prolongadas, y en especial los pacientes con AML suelen tener un pronóstico pobre incluso con quimioterapia (generalmente de 4 a 8 semanas).
- AML: los protocolos utilizados contienen citarabina (en dosis baja y continua: 10 mg/m² SC cada 12 horas por 3 semanas y posteriormente en semanas alternas) junto con doxorrubicina o mitoxantrona cada 3 semanas.
- ALL: el pronóstico generalmente es menos desfavorable que el de la AML; aproximadamente 50% de los perros con ALL responden al tratamiento por un periodo de 3 a 4 meses, y menos de 20% sobreviven más de 6 meses. Los protocolos de elección son los protocolos de inducción tipo L-CHOP, que contienen asparaginasa y doxorrubicina.
- Cuidados de soporte: antibióticos ante la neutropenia o la fiebre, transfusiones de sangre o de sus componentes ante la anemia o el sangrado, y control de las infecciones secundarias.
La literatura reciente confirma este pronóstico pobre. En 50 perros con leucemia aguda, 36 recibieron quimioterapia y 23 de ellos respondieron, pero la mediana de duración de la respuesta fue de 56 días y la de supervivencia de 55 días; en los perros sin tratamiento o con tratamiento paliativo fue de 7.5 días, y la mayoría desarrolló resistencia a la quimioterapia en pocas semanas (Bennett et al., 2017). En otra serie, la mediana de supervivencia fue de solo 9 días, sin diferencias significativas entre los subtipos ni entre los tratamientos, aunque fue numéricamente mayor con los protocolos que contenían citarabina (40 días); el único factor pronóstico significativo fue el recuento de neutrófilos, con una supervivencia de 60 días cuando era normal frente a 7 días con neutropenia (Novacco et al., 2015).
Leucemias crónicas en perros
Leucemia linfocítica crónica
La leucemia linfocítica crónica (CLL) es relativamente común en el perro.
- Signos clínicos: generalmente son inespecíficos y de curso crónico (meses), e incluyen letargo, pérdida de peso, anorexia, vómito, diarrea, polidipsia, poliuria y linfadenopatía generalizada leve. Muchos casos (más de 50%) se diagnostican de manera incidental durante la evaluación clínica y los exámenes de laboratorio de rutina.
- Hemograma: la anormalidad más común es una linfocitosis de linfocitos de morfología normal, con un recuento de 8.0 a más de 100.0 × 10⁹/l. La anemia se encuentra en la mayoría de los casos y la trombocitopenia en aproximadamente la mitad.
- Médula ósea: generalmente muestra un número aumentado de linfocitos; sin embargo, no siempre es diagnóstica, ya que el número de linfocitos puede estar dentro de los valores normales.
- Gamopatía monoclonal: aunque es frecuente en las personas, en el perro no se presenta con tanta frecuencia, ya que la mayoría de las CLL en el perro son de origen T, mientras que en las personas son de origen B.
- Diagnóstico diferencial: debe excluirse la posibilidad de otras enfermedades que causan linfocitosis, como la ehrlichiosis, el hipoadrenocorticismo, la babesiosis y la leishmaniasis. En general, una linfocitosis mayor de 20.0 × 10⁹/l indica la presencia de CLL, pero la confirmación se basa en la citometría de flujo y, si es necesario, en la PARR.
Inmunofenotipo y pronóstico
El inmunofenotipo es el principal factor pronóstico de la CLL en el perro. En 43 perros, la mediana de supervivencia fue de 930 días en la CLL de células T, de 480 días en la de células B y de solo 22 días en las CLL atípicas (con fenotipos aberrantes o inusuales), y el tratamiento no se asoció con la supervivencia en este estudio retrospectivo (Comazzi et al., 2011).
- CLL de células T: la mayoría son de linfocitos T CD8+, con frecuencia de linfocitos grandes granulares, y tienen un curso indolente; en ellas, la anemia se asoció con una supervivencia más corta (Comazzi et al., 2011).
- CLL de células B: en 121 perros, la mediana de supervivencia fue de 300 días; fue de 178 días en los bóxer frente a 423 días en otras razas, y un índice de Ki67 mayor de 40%, un recuento de linfocitos mayor de 60,000/µl y la presencia de signos clínicos se asociaron con una supervivencia más corta (Rout et al., 2021). Es más frecuente en razas pequeñas y en el bóxer.
Tratamiento de la CLL
El tratamiento de la CLL generalmente está indicado cuando el paciente presenta signos clínicos de enfermedad, citopenias, organomegalia o linfadenopatía importante, o un recuento de linfocitos mayor de 50.0 × 10⁹/l. En los pacientes sin signos clínicos puede optarse por la vigilancia con hemogramas periódicos.
- Tratamiento de elección: clorambucilo 20 mg/m² PO cada dos semanas junto con prednisona. Generalmente, la linfocitosis y los signos clínicos se resuelven varias semanas a meses después de iniciar el tratamiento.
- Alternativa: un protocolo COP (vincristina, ciclofosfamida y prednisona) como inducción, seguido de un protocolo de mantenimiento con clorambucilo y prednisona.
- Pronóstico: generalmente es de más de 2 a 3 años de supervivencia, sobre todo en la CLL de células T.
- Transformación: en una proporción de los casos, la CLL puede transformarse en una neoplasia más agresiva (crisis blástica o transformación tipo Richter), con un pronóstico pobre.
Leucemia mieloide crónica
La leucemia mieloide crónica (CML) es muy poco común en el perro. Su diagnóstico requiere la exclusión de otras causas de neutrofilia, como las infecciones, la inflamación, la necrosis tisular, la neutrofilia paraneoplásica y la deficiencia de adhesión leucocitaria. En el perro se ha descrito una translocación BCR-ABL análoga al cromosoma Filadelfia de las personas, conocida como “cromosoma Raleigh” (Breen y Modiano, 2008).
- Tratamiento: el fármaco de elección es la hidroxiurea (50 mg/kg PO cada 24 horas por 2 semanas y después cada 48 horas).
- Pronóstico: es variable, de 4 a 15 meses, y la enfermedad puede evolucionar a una crisis blástica.
Leucemias en gatos
Leucemias agudas en gatos
Aproximadamente más de 50% de las leucemias agudas en el gato son mieloides (AML), y muchos patólogos clínicos prefieren el término trastornos mieloproliferativos sobre el de AML.
- Virus: el virus de la leucemia felina (FeLV) está comúnmente involucrado, y probablemente también el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV); por este motivo, los gatos con sospecha o confirmación de leucemia aguda deben evaluarse para FeLV y FIV.
- Signos clínicos: generalmente son inespecíficos, como letargo, anorexia, pérdida de peso y fiebre. En el examen físico se encuentra con frecuencia esplenomegalia, hepatomegalia, linfadenopatía, fiebre y palidez.
- Laboratorio: la mayoría de los gatos con leucemia aguda se presentan con signos de enfermedad sistémica, citopenias y células malignas circulantes.
- Diagnóstico: se recomienda realizar citometría de flujo para establecer el diagnóstico.
Los gatos con leucemia linfoblástica aguda (ALL) que reciben tratamiento generalmente tienen un mejor pronóstico que los gatos con AML. La supervivencia de los gatos con ALL que reciben quimioterapia es de 2 a 6 meses, mientras que los gatos con AML tratados tienen una mediana de supervivencia de menos de 1 a 2 meses. El tratamiento de elección para la ALL es la quimioterapia combinada que contenga L-asparaginasa y doxorrubicina (tipo L-CHOP), mientras que para la AML es la citarabina a dosis bajas junto con antibióticos antitumorales, como la doxorrubicina o la mitoxantrona, y agentes alquilantes, como la ciclofosfamida.
Leucemias crónicas en gatos
Generalmente, los gatos con leucemia linfocítica crónica (CLL) se diagnostican de manera incidental durante exámenes de rutina, aunque algunos se presentan por signos clínicos inespecíficos, como letargo, anorexia y pérdida de peso. Los hallazgos de laboratorio incluyen una linfocitosis de linfocitos bien diferenciados de aspecto maduro, tanto en la circulación como en la médula ósea. La mayoría de los casos son de células T CD4+ (Rout et al., 2020a).
- Inmunofenotipo y pronóstico: en gatos con linfocitosis estudiados por citometría de flujo, la mediana de supervivencia fue de 752 días en las expansiones de linfocitos T CD4+, de 271 días en las de linfocitos T doble negativos y de solo 27.5 días en las de linfocitos T con baja expresión de CD5; las expansiones de linfocitos B y las heterogéneas fueron con frecuencia policlonales (reactivas) y tuvieron una supervivencia prolongada (Rout et al., 2020a).
- Tratamiento: en general, los gatos con CLL responden al tratamiento con clorambucilo y prednisolona, y la supervivencia generalmente es mayor de un año (de 1 a 2 años) con buena calidad de vida (Campbell et al., 2013).
- Leucemia mielocítica crónica: es muy poco frecuente en el gato y requiere la exclusión de otras causas de neutrofilia para establecer el diagnóstico. Si se confirma, el tratamiento de elección es la hidroxiurea.
Protocolos
| Enfermedad | Fármaco y dosis | Frecuencia |
|---|---|---|
| AML (perro y gato) | Citarabina 10 mg/m² SC | Cada 12 horas por 3 semanas; después en semanas alternas |
| Doxorrubicina 30 mg/m² IV (1 mg/kg en perros de menos de 15 kg y en gatos) o mitoxantrona 5 a 5.5 mg/m² IV | Cada 3 semanas | |
| ALL (perro y gato) | Protocolo de inducción tipo L-CHOP (con L-asparaginasa y doxorrubicina) | Según el protocolo de linfoma |
| CLL (perro) | Clorambucilo 20 mg/m² PO | Cada 2 semanas |
| Prednisona 40 mg/m² PO | Cada 24 horas por 7 días; después 20 mg/m² PO cada 48 horas | |
| CLL, alternativa (perro) | Inducción con COP (vincristina, ciclofosfamida y prednisona) | Según el protocolo |
| Mantenimiento con clorambucilo y prednisona | Como el anterior | |
| CLL (gato) | Clorambucilo 20 mg/m² PO cada 2 semanas, o 2 mg por gato PO cada 2 a 4 días | Según el esquema elegido |
| Prednisolona 5 a 10 mg por gato PO | Cada 24 horas | |
| CML (perro) | Hidroxiurea 50 mg/kg PO | Cada 24 horas por 2 semanas; después cada 48 horas |
Pronóstico
| Enfermedad | Supervivencia aproximada | Comentario |
|---|---|---|
| AML en el perro | 4 a 8 semanas con tratamiento | La mayoría desarrolla resistencia en pocas semanas |
| ALL en el perro | 3 a 4 meses en los que responden (alrededor de 50%) | Menos de 20% sobrevive más de 6 meses |
| Leucemia aguda en el perro, series recientes | Mediana de 9 a 55 días | La neutropenia se asocia con peor pronóstico |
| CLL de células T en el perro | Mediana de 930 días | Curso indolente |
| CLL de células B en el perro | Mediana de 300 a 480 días | Peor en el bóxer y con Ki67 alto |
| CLL atípica en el perro | Mediana de 22 días | Fenotipos aberrantes |
| CML en el perro | 4 a 15 meses | Riesgo de crisis blástica |
| ALL en el gato | 2 a 6 meses con quimioterapia | Mejor que la AML |
| AML en el gato | Menos de 1 a 2 meses | Frecuentemente asociada al FeLV |
| CLL en el gato | 1 a 2 años | La mayoría de células T CD4+ |
Fuentes: Comazzi et al., 2011; Novacco et al., 2015; Bennett et al., 2017; Rout et al., 2021.
Enfoques emergentes
- Inhibidores de tirosina cinasa en la CML:por la presencia de la translocación BCR-ABL, el imatinib podría tener utilidad en la CML del perro, como en las personas, aunque la evidencia se limita a casos aislados.
- Imatinib en la CLL: se ha reportado la supervivencia prolongada de un perro con CLL tratado con clorambucilo, prednisolona e imatinib (reporte de caso, 2022).
- Marcadores de proliferación: el índice de Ki67 en la citometría de flujo podría ayudar a identificar las CLL de células B con un comportamiento más agresivo (Rout et al., 2021).
- Clasificación molecular de las leucemias agudas: el análisis de expresión génica se evalúa para definir mejor los subtipos de las leucemias agudas CD34+ y mejorar su clasificación por citometría de flujo.
Puntos clave para el clínico
- Citometría de flujo: es la prueba de elección para clasificar las leucemias y establecer el pronóstico; la PARR ayuda a distinguir una neoplasia de una linfocitosis reactiva.
- Diferenciales de la linfocitosis: descartar ehrlichiosis, hipoadrenocorticismo, babesiosis y leishmaniasis; en el bulldog inglés, la linfocitosis de células B pequeñas suele ser policlonal y no es una leucemia.
- Leucemia aguda: citopenias marcadas, blastos en sangre o médula ósea y signos sistémicos; el pronóstico es pobre (semanas), y es mejor con ALL que con AML.
- Leucemia aguda frente a linfoma en estadio V: las citopenias marcadas, la ausencia de linfadenopatía importante y la expresión de CD34 favorecen la leucemia aguda.
- CLL: frecuentemente es un hallazgo incidental; la CLL de células T tiene un curso indolente, la de células B es más variable (peor en el bóxer) y las atípicas son agresivas.
- Tratamiento de la CLL: indicado ante signos clínicos, citopenias, organomegalia o linfocitosis mayor de 50.0 × 10⁹/l; clorambucilo y prednisona.
- Gatos: evaluar FeLV y FIV en toda leucemia aguda; la CLL felina suele ser de células T CD4+ y tiene buen pronóstico con clorambucilo y prednisolona.
- CML: diagnóstico de exclusión; hidroxiurea como tratamiento de elección.
Referencias
- Bennett et al. Canine acute leukaemia: 50 cases (1989-2014). Vet Comp Oncol. 2017;15(3):1101-1114. PubMed
- Breen M, Modiano JF. Evolutionarily conserved cytogenetic changes in hematological malignancies of dogs and humans: man and his best friend share more than companionship. Chromosome Res. 2008;16:145-154. PubMed
- Campbell MW, Hess PR, Williams LE. Chronic lymphocytic leukaemia in the cat: 18 cases (2000-2010). Vet Comp Oncol. 2013;11:256-264. PubMed
- Comazzi S, Gelain ME, Martini V, Riondato F, Miniscalco B, Marconato L, Stefanello D, Mortarino M. Immunophenotype predicts survival time in dogs with chronic lymphocytic leukemia. J Vet Intern Med. 2011;25:100-106. PubMed
- Novacco M, Comazzi S, Marconato L, Cozzi M, Stefanello D, Aresu L, Martini V. Prognostic factors in canine acute leukaemias: a retrospective study. Vet Comp Oncol. 2015. doi:10.1111/vco.12136
- Reporte de caso. Long-term survival of a dog with chronic lymphocytic leukemia treated with chlorambucil, prednisolone, and imatinib. 2022. Enlace
- Rout ED, Labadie JD, Curran KM, Yoshimoto JA, Avery AC, Avery PR. Immunophenotypic characterization and clinical outcome in cats with lymphocytosis. J Vet Intern Med. 2020;34:105-116. doi:10.1111/jvim.15650
- Rout ED, Moore AR, Burnett RC, Labadie JD, Hughes KL, Navin PA, Yoshimoto JA, Avery PR, Avery AC. Polyclonal B-cell lymphocytosis in English bulldogs. J Vet Intern Med. 2020;34:2622-2635. doi:10.1111/jvim.15913
- Rout ED, Labadie JD, Yoshimoto JA, Avery PR, Curran KM, Avery AC. Clinical outcome and prognostic factors in dogs with B-cell chronic lymphocytic leukemia: a retrospective study. J Vet Intern Med. 2021;35(4):1918-1928. Enlace