martes, 3 de noviembre de 2026

Leucemias en perros y gatos

Leucemias en perros y gatos

Francisco J. Alvarez Berger DVM, MS, DACVIM (Oncología)

Las leucemias son neoplasias malignas que se originan a partir de células progenitoras de la médula ósea. En el perro constituyen menos de 10% de las neoplasias hematopoyéticas, mientras que en el gato constituyen de 15% a 35%. Su comportamiento es muy variable: las leucemias agudas son enfermedades agresivas con un pronóstico pobre a pesar del tratamiento, mientras que muchas leucemias crónicas tienen un curso indolente y se diagnostican de manera incidental. El diagnóstico correcto, y en particular la determinación del inmunofenotipo por citometría de flujo, es fundamental para establecer el pronóstico y elegir el tratamiento. Este escrito revisa la clasificación, las pruebas diagnósticas, la presentación clínica, el tratamiento y el pronóstico de las leucemias agudas y crónicas en perros y gatos, los protocolos y los enfoques emergentes.

Clasificación

Las células neoplásicas pueden o no estar presentes en la circulación sanguínea. Se utiliza el término leucemia aleucémica en los casos en los que la proliferación de las células malignas ocurre en la médula ósea, pero estas no se observan en la circulación. Las leucemias se clasifican en dos grandes grupos según el origen celular, en leucemias linfoides y leucemias mieloides, y según el curso clínico de la enfermedad, en leucemias agudas y crónicas.

Leucemias agudas

Se caracterizan por la presencia de células inmaduras en estado temprano (blastos) que afectan la médula ósea y que pueden o no estar presentes en la circulación. Tienen un comportamiento agresivo y, si no se tratan, los pacientes en general mueren en poco tiempo.

Leucemias mieloides agudas (AML):

  • AML-M0: leucemia mieloide indiferenciada.
  • AML-M1 y M2: leucemia mielocítica aguda.
  • AML-M3: leucemia promielocítica aguda.
  • AML-M4 (AMML): leucemia mielomonocítica aguda.
  • AML-M5 (AMoL): leucemia monoblástica o monocítica aguda.
  • AML-M6: eritroleucemia.
  • AML-M7: leucemia megacarioblástica aguda.

Leucemias linfoblásticas agudas (ALL):

  • ALL-L1: células pequeñas.
  • ALL-L2: células intermedias (variables).
  • ALL-L3: células grandes, a veces vacuoladas.
  • Leucemia aguda de linfocitos grandes granulares.

En la práctica actual, la clasificación se basa sobre todo en el inmunofenotipo determinado por citometría de flujo, que permite distinguir la AML, la ALL de células B, la ALL de células T y la leucemia aguda indiferenciada, en la que los blastos no expresan marcadores de un linaje específico (Novacco et al., 2015).

Leucemias crónicas

Se caracterizan por un curso clínico indolente, y las células neoplásicas son precursores tardíos bien diferenciados.

Leucemias mieloides crónicas:

  • Leucemia mieloide crónica (CML).
  • Leucemia mielomonocítica crónica (CMML).

Leucemias linfocíticas crónicas:

  • Leucemia linfocítica crónica (CLL), de células B o de células T.
  • Leucemia linfocítica crónica de linfocitos grandes granulares (CLL-LGL).

Diagnóstico

Las leucemias agudas difícilmente pueden reconocerse con las tinciones de rutina, por lo que las tinciones especiales, como la citoquímica y la inmunocitoquímica, así como la citometría de flujo y la prueba de clonalidad de los receptores de antígeno por reacción en cadena de la polimerasa (PARR), son de gran utilidad para clasificar adecuadamente las leucemias. El estudio debe incluir hemograma con frotis sanguíneo, química sanguínea, examen general de orina, aspirado o biopsia de médula ósea y estudios de imagen para evaluar el bazo, el hígado y los ganglios linfáticos.

Tinciones citoquímicas

Las tinciones citoquímicas revelan la presencia de diferentes enzimas en el citoplasma de las células inmaduras, lo que ayuda en gran medida a establecer su origen celular. Incluyen la mieloperoxidasa (MPO), la cloroacetato esterasa (CAE), la alfa-naftil butirato esterasa (ANBE), la lipasa (LIP), la fosfatasa alcalina leucocitaria (FAL) y el negro Sudán (SN):

Tinción citoquímicaAMLAMoLAMMLALL
MPO+-+/--
CAE+-+/--
ANBE-++/-+/-
LIP-++/--
FAL+-+/-+/-
SN+++-

Inmunocitoquímica e inmunohistoquímica

La inmunohistoquímica y la inmunocitoquímica son técnicas de tinción que utilizan anticuerpos para identificar de manera específica moléculas celulares y extracelulares. La inmunohistoquímica puede realizarse en muestras de tejido congeladas o fijadas en formol e incluidas en parafina, mientras que la inmunocitoquímica sigue los mismos procedimientos, pero a partir de muestras citológicas en laminillas.

  • Técnica: las muestras se incuban con anticuerpos primarios específicos contra componentes celulares y, una vez unidas a ellos, se exponen a anticuerpos secundarios dirigidos contra el anticuerpo primario, que están unidos a complejos de avidina-biotina-peroxidasa. La peroxidasa cataliza una reacción que precipita un colorante en el sitio del complejo, visible al microscopio como una coloración café.
  • Marcadores: entre ellos se encuentran los marcadores de macrófagos y células histiocíticas, como la alfa-1 antitripsina y la lisozima, y los marcadores linfocíticos CD3 (linfocitos T) y CD79a (linfocitos B), que se utilizan para la inmunofenotipificación y la clasificación del linfoma y de las leucemias linfoides.
  • Limitaciones: el resultado no siempre es confirmatorio, ya que un resultado negativo no excluye por completo un tipo celular; las dificultades técnicas o la pobre diferenciación de la neoplasia pueden causar una tinción negativa, y la causa más común de un falso negativo es la pérdida de la muestra durante el procesamiento. Además, estas técnicas no diferencian el tejido neoplásico del no neoplásico, por lo que siempre deben ser interpretadas por un patólogo calificado y en conjunto con la citología o la histopatología con hematoxilina y eosina. En general, los resultados son más concluyentes cuando se utiliza un panel de marcadores en lugar de un solo marcador.

Citometría de flujo

La citometría de flujo es un procedimiento analítico que puede utilizarse para evaluar suspensiones celulares obtenidas a partir de tejido neoplásico o de sangre (en el caso de los pacientes con leucemia). Las células se tiñen con anticuerpos unidos a fluorocromos específicos y se hacen pasar por una cámara donde se analizan con un láser. Es la prueba de elección para la inmunofenotipificación de las leucemias y los linfomas, y permite diferenciar entre la leucemia linfoblástica aguda, la leucemia linfocítica crónica, el linfoma y la linfocitosis reactiva.

  • CD34: es un marcador de células progenitoras que se expresa en la mayoría de las leucemias agudas y generalmente no en el linfoma, por lo que ayuda a distinguir la leucemia aguda del linfoma en estadio V. Sin embargo, su expresión es sugestiva pero no concluyente, y no debe utilizarse por sí sola para confirmar o descartar una leucemia aguda (Novacco et al., 2015).
  • Inmunofenotipo y pronóstico: en la leucemia linfocítica crónica, el inmunofenotipo es el principal factor pronóstico (Comazzi et al., 2011).

PCR del reordenamiento de los receptores de antígeno (PARR)

La reacción en cadena de la polimerasa puede utilizarse para distinguir el linfoma o la leucemia de los procesos reactivos, a partir de aspirados, sangre o tejido fijado en formol. La prueba amplifica la región variable de los genes de los receptores de antígeno de los linfocitos (TCR o BCR), que se reordenan de manera clonal. Un resultado monoclonal es consistente con una neoplasia como el linfoma o la leucemia, mientras que un resultado policlonal indica un proceso reactivo. Aproximadamente 91% de los linfomas pueden identificarse con esta prueba, que además permite determinar si la neoplasia es de células B o T. El término PARR se utiliza para distinguirla de otros análisis de PCR y de otros métodos para determinar la clonalidad.

Algunas enfermedades infecciosas, como la ehrlichiosis, pueden causar una expansión monoclonal de linfocitos y dar resultados falsos positivos. Por otro lado, en el bulldog inglés se ha descrito una linfocitosis de células B pequeñas, con baja expresión de MHC de clase II, que en la mayoría de los casos es policlonal o con restricción policlonal y no corresponde a una leucemia, aunque estos perros deben vigilarse por la posibilidad de progresión (Rout et al., 2020b).

Leucemias agudas en perros

Frecuencia

En el perro, las leucemias mieloides agudas (AML) son más comunes que las leucemias linfoides agudas (ALL). Aproximadamente 50% o más de las leucemias agudas son AML una vez que se reclasifican con tinciones citoquímicas o cuando se determina el inmunofenotipo con otras pruebas diagnósticas, y aproximadamente 50% de las AML son leucemias mielomonocíticas (AMML). En una serie de 71 perros clasificados por citometría de flujo, 35% fueron AML, 28% ALL de células B, 13% ALL de células T y 24% leucemias agudas indiferenciadas (Novacco et al., 2015).

Signos clínicos y hallazgos de laboratorio

  • Signos clínicos: generalmente son inespecíficos, como letargo, anorexia, pérdida de peso, fiebre, claudicación o signos neurológicos inespecíficos. La mayoría de los perros con leucemia aguda se presentan con signos de enfermedad sistémica.
  • Examen físico: es frecuente encontrar esplenomegalia, hepatomegalia, linfadenopatía generalizada leve, fiebre, palidez, petequias o equimosis.
  • Hemograma: las células malignas pueden aparecer en la circulación tanto en la AML como en la ALL; sin embargo, su ausencia es más frecuente en la AML. En la gran mayoría de los casos se detectan otras citopenias, bicitopenia o pancitopenia. Las reacciones leucoeritroblásticas son comunes en la AML y raras en la ALL, y en general el número total de células inmaduras es mayor en los perros con ALL que con AML.
  • Diferencia con el linfoma en estadio V: en ocasiones es difícil distinguir entre la ALL y el linfoma en estadio V. A favor de la leucemia aguda están las citopenias marcadas, la ausencia de linfadenopatía importante y la expresión de CD34 en la citometría de flujo.
  • Médula ósea: el aspirado de médula ósea muestra una población monomórfica de células inmaduras y generalmente proporciona la información necesaria para establecer el diagnóstico.

Tratamiento y pronóstico

Con tratamiento, la mayoría de los pacientes con leucemia aguda no suele tener remisiones prolongadas, y en especial los pacientes con AML suelen tener un pronóstico pobre incluso con quimioterapia (generalmente de 4 a 8 semanas).

  • AML: los protocolos utilizados contienen citarabina (en dosis baja y continua: 10 mg/m² SC cada 12 horas por 3 semanas y posteriormente en semanas alternas) junto con doxorrubicina o mitoxantrona cada 3 semanas.
  • ALL: el pronóstico generalmente es menos desfavorable que el de la AML; aproximadamente 50% de los perros con ALL responden al tratamiento por un periodo de 3 a 4 meses, y menos de 20% sobreviven más de 6 meses. Los protocolos de elección son los protocolos de inducción tipo L-CHOP, que contienen asparaginasa y doxorrubicina.
  • Cuidados de soporte: antibióticos ante la neutropenia o la fiebre, transfusiones de sangre o de sus componentes ante la anemia o el sangrado, y control de las infecciones secundarias.

La literatura reciente confirma este pronóstico pobre. En 50 perros con leucemia aguda, 36 recibieron quimioterapia y 23 de ellos respondieron, pero la mediana de duración de la respuesta fue de 56 días y la de supervivencia de 55 días; en los perros sin tratamiento o con tratamiento paliativo fue de 7.5 días, y la mayoría desarrolló resistencia a la quimioterapia en pocas semanas (Bennett et al., 2017). En otra serie, la mediana de supervivencia fue de solo 9 días, sin diferencias significativas entre los subtipos ni entre los tratamientos, aunque fue numéricamente mayor con los protocolos que contenían citarabina (40 días); el único factor pronóstico significativo fue el recuento de neutrófilos, con una supervivencia de 60 días cuando era normal frente a 7 días con neutropenia (Novacco et al., 2015).

Leucemias crónicas en perros

Leucemia linfocítica crónica

La leucemia linfocítica crónica (CLL) es relativamente común en el perro.

  • Signos clínicos: generalmente son inespecíficos y de curso crónico (meses), e incluyen letargo, pérdida de peso, anorexia, vómito, diarrea, polidipsia, poliuria y linfadenopatía generalizada leve. Muchos casos (más de 50%) se diagnostican de manera incidental durante la evaluación clínica y los exámenes de laboratorio de rutina.
  • Hemograma: la anormalidad más común es una linfocitosis de linfocitos de morfología normal, con un recuento de 8.0 a más de 100.0 × 10⁹/l. La anemia se encuentra en la mayoría de los casos y la trombocitopenia en aproximadamente la mitad.
  • Médula ósea: generalmente muestra un número aumentado de linfocitos; sin embargo, no siempre es diagnóstica, ya que el número de linfocitos puede estar dentro de los valores normales.
  • Gamopatía monoclonal: aunque es frecuente en las personas, en el perro no se presenta con tanta frecuencia, ya que la mayoría de las CLL en el perro son de origen T, mientras que en las personas son de origen B.
  • Diagnóstico diferencial: debe excluirse la posibilidad de otras enfermedades que causan linfocitosis, como la ehrlichiosis, el hipoadrenocorticismo, la babesiosis y la leishmaniasis. En general, una linfocitosis mayor de 20.0 × 10⁹/l indica la presencia de CLL, pero la confirmación se basa en la citometría de flujo y, si es necesario, en la PARR.

Inmunofenotipo y pronóstico

El inmunofenotipo es el principal factor pronóstico de la CLL en el perro. En 43 perros, la mediana de supervivencia fue de 930 días en la CLL de células T, de 480 días en la de células B y de solo 22 días en las CLL atípicas (con fenotipos aberrantes o inusuales), y el tratamiento no se asoció con la supervivencia en este estudio retrospectivo (Comazzi et al., 2011).

  • CLL de células T: la mayoría son de linfocitos T CD8+, con frecuencia de linfocitos grandes granulares, y tienen un curso indolente; en ellas, la anemia se asoció con una supervivencia más corta (Comazzi et al., 2011).
  • CLL de células B: en 121 perros, la mediana de supervivencia fue de 300 días; fue de 178 días en los bóxer frente a 423 días en otras razas, y un índice de Ki67 mayor de 40%, un recuento de linfocitos mayor de 60,000/µl y la presencia de signos clínicos se asociaron con una supervivencia más corta (Rout et al., 2021). Es más frecuente en razas pequeñas y en el bóxer.

Tratamiento de la CLL

El tratamiento de la CLL generalmente está indicado cuando el paciente presenta signos clínicos de enfermedad, citopenias, organomegalia o linfadenopatía importante, o un recuento de linfocitos mayor de 50.0 × 10⁹/l. En los pacientes sin signos clínicos puede optarse por la vigilancia con hemogramas periódicos.

  • Tratamiento de elección: clorambucilo 20 mg/m² PO cada dos semanas junto con prednisona. Generalmente, la linfocitosis y los signos clínicos se resuelven varias semanas a meses después de iniciar el tratamiento.
  • Alternativa: un protocolo COP (vincristina, ciclofosfamida y prednisona) como inducción, seguido de un protocolo de mantenimiento con clorambucilo y prednisona.
  • Pronóstico: generalmente es de más de 2 a 3 años de supervivencia, sobre todo en la CLL de células T.
  • Transformación: en una proporción de los casos, la CLL puede transformarse en una neoplasia más agresiva (crisis blástica o transformación tipo Richter), con un pronóstico pobre.

Leucemia mieloide crónica

La leucemia mieloide crónica (CML) es muy poco común en el perro. Su diagnóstico requiere la exclusión de otras causas de neutrofilia, como las infecciones, la inflamación, la necrosis tisular, la neutrofilia paraneoplásica y la deficiencia de adhesión leucocitaria. En el perro se ha descrito una translocación BCR-ABL análoga al cromosoma Filadelfia de las personas, conocida como “cromosoma Raleigh” (Breen y Modiano, 2008).

  • Tratamiento: el fármaco de elección es la hidroxiurea (50 mg/kg PO cada 24 horas por 2 semanas y después cada 48 horas).
  • Pronóstico: es variable, de 4 a 15 meses, y la enfermedad puede evolucionar a una crisis blástica.

Leucemias en gatos

Leucemias agudas en gatos

Aproximadamente más de 50% de las leucemias agudas en el gato son mieloides (AML), y muchos patólogos clínicos prefieren el término trastornos mieloproliferativos sobre el de AML.

  • Virus: el virus de la leucemia felina (FeLV) está comúnmente involucrado, y probablemente también el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV); por este motivo, los gatos con sospecha o confirmación de leucemia aguda deben evaluarse para FeLV y FIV.
  • Signos clínicos: generalmente son inespecíficos, como letargo, anorexia, pérdida de peso y fiebre. En el examen físico se encuentra con frecuencia esplenomegalia, hepatomegalia, linfadenopatía, fiebre y palidez.
  • Laboratorio: la mayoría de los gatos con leucemia aguda se presentan con signos de enfermedad sistémica, citopenias y células malignas circulantes.
  • Diagnóstico: se recomienda realizar citometría de flujo para establecer el diagnóstico.

Los gatos con leucemia linfoblástica aguda (ALL) que reciben tratamiento generalmente tienen un mejor pronóstico que los gatos con AML. La supervivencia de los gatos con ALL que reciben quimioterapia es de 2 a 6 meses, mientras que los gatos con AML tratados tienen una mediana de supervivencia de menos de 1 a 2 meses. El tratamiento de elección para la ALL es la quimioterapia combinada que contenga L-asparaginasa y doxorrubicina (tipo L-CHOP), mientras que para la AML es la citarabina a dosis bajas junto con antibióticos antitumorales, como la doxorrubicina o la mitoxantrona, y agentes alquilantes, como la ciclofosfamida.

Leucemias crónicas en gatos

Generalmente, los gatos con leucemia linfocítica crónica (CLL) se diagnostican de manera incidental durante exámenes de rutina, aunque algunos se presentan por signos clínicos inespecíficos, como letargo, anorexia y pérdida de peso. Los hallazgos de laboratorio incluyen una linfocitosis de linfocitos bien diferenciados de aspecto maduro, tanto en la circulación como en la médula ósea. La mayoría de los casos son de células T CD4+ (Rout et al., 2020a).

  • Inmunofenotipo y pronóstico: en gatos con linfocitosis estudiados por citometría de flujo, la mediana de supervivencia fue de 752 días en las expansiones de linfocitos T CD4+, de 271 días en las de linfocitos T doble negativos y de solo 27.5 días en las de linfocitos T con baja expresión de CD5; las expansiones de linfocitos B y las heterogéneas fueron con frecuencia policlonales (reactivas) y tuvieron una supervivencia prolongada (Rout et al., 2020a).
  • Tratamiento: en general, los gatos con CLL responden al tratamiento con clorambucilo y prednisolona, y la supervivencia generalmente es mayor de un año (de 1 a 2 años) con buena calidad de vida (Campbell et al., 2013).
  • Leucemia mielocítica crónica: es muy poco frecuente en el gato y requiere la exclusión de otras causas de neutrofilia para establecer el diagnóstico. Si se confirma, el tratamiento de elección es la hidroxiurea.

Protocolos

EnfermedadFármaco y dosisFrecuencia
AML (perro y gato)Citarabina 10 mg/m² SCCada 12 horas por 3 semanas; después en semanas alternas
Doxorrubicina 30 mg/m² IV (1 mg/kg en perros de menos de 15 kg y en gatos) o mitoxantrona 5 a 5.5 mg/m² IVCada 3 semanas
ALL (perro y gato)Protocolo de inducción tipo L-CHOP (con L-asparaginasa y doxorrubicina)Según el protocolo de linfoma
CLL (perro)Clorambucilo 20 mg/m² POCada 2 semanas
Prednisona 40 mg/m² POCada 24 horas por 7 días; después 20 mg/m² PO cada 48 horas
CLL, alternativa (perro)Inducción con COP (vincristina, ciclofosfamida y prednisona)Según el protocolo
Mantenimiento con clorambucilo y prednisonaComo el anterior
CLL (gato)Clorambucilo 20 mg/m² PO cada 2 semanas, o 2 mg por gato PO cada 2 a 4 díasSegún el esquema elegido
Prednisolona 5 a 10 mg por gato POCada 24 horas
CML (perro)Hidroxiurea 50 mg/kg POCada 24 horas por 2 semanas; después cada 48 horas

Pronóstico

EnfermedadSupervivencia aproximadaComentario
AML en el perro4 a 8 semanas con tratamientoLa mayoría desarrolla resistencia en pocas semanas
ALL en el perro3 a 4 meses en los que responden (alrededor de 50%)Menos de 20% sobrevive más de 6 meses
Leucemia aguda en el perro, series recientesMediana de 9 a 55 díasLa neutropenia se asocia con peor pronóstico
CLL de células T en el perroMediana de 930 díasCurso indolente
CLL de células B en el perroMediana de 300 a 480 díasPeor en el bóxer y con Ki67 alto
CLL atípica en el perroMediana de 22 díasFenotipos aberrantes
CML en el perro4 a 15 mesesRiesgo de crisis blástica
ALL en el gato2 a 6 meses con quimioterapiaMejor que la AML
AML en el gatoMenos de 1 a 2 mesesFrecuentemente asociada al FeLV
CLL en el gato1 a 2 añosLa mayoría de células T CD4+

Fuentes: Comazzi et al., 2011; Novacco et al., 2015; Bennett et al., 2017; Rout et al., 2021.

Enfoques emergentes

  • Inhibidores de tirosina cinasa en la CML:por la presencia de la translocación BCR-ABL, el imatinib podría tener utilidad en la CML del perro, como en las personas, aunque la evidencia se limita a casos aislados.
  • Imatinib en la CLL: se ha reportado la supervivencia prolongada de un perro con CLL tratado con clorambucilo, prednisolona e imatinib (reporte de caso, 2022).
  • Marcadores de proliferación: el índice de Ki67 en la citometría de flujo podría ayudar a identificar las CLL de células B con un comportamiento más agresivo (Rout et al., 2021).
  • Clasificación molecular de las leucemias agudas: el análisis de expresión génica se evalúa para definir mejor los subtipos de las leucemias agudas CD34+ y mejorar su clasificación por citometría de flujo.

Puntos clave para el clínico

  • Citometría de flujo: es la prueba de elección para clasificar las leucemias y establecer el pronóstico; la PARR ayuda a distinguir una neoplasia de una linfocitosis reactiva.
  • Diferenciales de la linfocitosis: descartar ehrlichiosis, hipoadrenocorticismo, babesiosis y leishmaniasis; en el bulldog inglés, la linfocitosis de células B pequeñas suele ser policlonal y no es una leucemia.
  • Leucemia aguda: citopenias marcadas, blastos en sangre o médula ósea y signos sistémicos; el pronóstico es pobre (semanas), y es mejor con ALL que con AML.
  • Leucemia aguda frente a linfoma en estadio V: las citopenias marcadas, la ausencia de linfadenopatía importante y la expresión de CD34 favorecen la leucemia aguda.
  • CLL: frecuentemente es un hallazgo incidental; la CLL de células T tiene un curso indolente, la de células B es más variable (peor en el bóxer) y las atípicas son agresivas.
  • Tratamiento de la CLL: indicado ante signos clínicos, citopenias, organomegalia o linfocitosis mayor de 50.0 × 10⁹/l; clorambucilo y prednisona.
  • Gatos: evaluar FeLV y FIV en toda leucemia aguda; la CLL felina suele ser de células T CD4+ y tiene buen pronóstico con clorambucilo y prednisolona.
  • CML: diagnóstico de exclusión; hidroxiurea como tratamiento de elección.

Referencias

  1. Bennett et al. Canine acute leukaemia: 50 cases (1989-2014). Vet Comp Oncol. 2017;15(3):1101-1114. PubMed
  2. Breen M, Modiano JF. Evolutionarily conserved cytogenetic changes in hematological malignancies of dogs and humans: man and his best friend share more than companionship. Chromosome Res. 2008;16:145-154. PubMed
  3. Campbell MW, Hess PR, Williams LE. Chronic lymphocytic leukaemia in the cat: 18 cases (2000-2010). Vet Comp Oncol. 2013;11:256-264. PubMed
  4. Comazzi S, Gelain ME, Martini V, Riondato F, Miniscalco B, Marconato L, Stefanello D, Mortarino M. Immunophenotype predicts survival time in dogs with chronic lymphocytic leukemia. J Vet Intern Med. 2011;25:100-106. PubMed
  5. Novacco M, Comazzi S, Marconato L, Cozzi M, Stefanello D, Aresu L, Martini V. Prognostic factors in canine acute leukaemias: a retrospective study. Vet Comp Oncol. 2015. doi:10.1111/vco.12136
  6. Reporte de caso. Long-term survival of a dog with chronic lymphocytic leukemia treated with chlorambucil, prednisolone, and imatinib. 2022. Enlace
  7. Rout ED, Labadie JD, Curran KM, Yoshimoto JA, Avery AC, Avery PR. Immunophenotypic characterization and clinical outcome in cats with lymphocytosis. J Vet Intern Med. 2020;34:105-116. doi:10.1111/jvim.15650
  8. Rout ED, Moore AR, Burnett RC, Labadie JD, Hughes KL, Navin PA, Yoshimoto JA, Avery PR, Avery AC. Polyclonal B-cell lymphocytosis in English bulldogs. J Vet Intern Med. 2020;34:2622-2635. doi:10.1111/jvim.15913
  9. Rout ED, Labadie JD, Yoshimoto JA, Avery PR, Curran KM, Avery AC. Clinical outcome and prognostic factors in dogs with B-cell chronic lymphocytic leukemia: a retrospective study. J Vet Intern Med. 2021;35(4):1918-1928. Enlace

Quimioterapia Metronómica

Quimioterapia metronómica en perros y gatos

Francisco J. Alvarez Berger DVM, MS, DACVIM (Oncología)

La quimioterapia metronómica consiste en la administración de fármacos quimioterapéuticos orales a dosis bajas, de manera frecuente y continua, sin los periodos de descanso prolongados que requiere la quimioterapia convencional. Su principal objetivo no es eliminar directamente a las células tumorales, sino actuar sobre el microambiente del tumor, inhibiendo la formación de vasos sanguíneos y estimulando la respuesta inmunitaria. Por su bajo costo, su administración en casa y su baja toxicidad, se ha convertido en una opción razonable en varias neoplasias de perros y gatos, sobre todo cuando otras modalidades de tratamiento no son eficaces, posibles o no se encuentran disponibles. Este escrito revisa sus fundamentos, sus mecanismos de acción, los fármacos utilizados, la evidencia clínica disponible por tipo de neoplasia, los efectos adversos y el monitoreo, los protocolos y los enfoques emergentes.

Dosis máxima tolerada frente a dosis metronómica

Quimioterapia convencional

La quimioterapia convencional consiste en la administración de agentes citotóxicos para eliminar células malignas de división rápida a una dosis máxima tolerada. Esta dosis es suficientemente alta como para requerir un periodo de descanso que permita la recuperación de los tejidos normales afectados, con el fin de disminuir el riesgo de efectos adversos. Durante ese periodo de descanso, el endotelio de los vasos tumorales también se recupera, y las células tumorales que sobrevivieron pueden volver a crecer.

Quimioterapia metronómica

En contraste con la quimioterapia a dosis altas, la quimioterapia metronómica implica el uso de quimioterapia oral a dosis bajas y frecuentes, generalmente con agentes alquilantes, de manera continua y con un periodo de descanso mucho menor o sin descanso. Esto reduce los costos, los efectos adversos y las visitas al hospital.

CaracterísticaQuimioterapia convencionalQuimioterapia metronómica
DosisMáxima toleradaBaja (fracción de la dosis máxima tolerada)
FrecuenciaCada 1 a 3 semanasDiaria, cada 48 horas o varias veces por semana
Periodos de descansoNecesariosMínimos o ausentes
Blanco principalCélula tumoral en divisiónEndotelio tumoral y sistema inmunitario
VíaPrincipalmente intravenosaOral, en casa
ToxicidadMielosupresión y efectos gastrointestinales más frecuentesGeneralmente baja
CostoMayorMenor

Mecanismos de acción

Efecto antiangiogénico

Para crecer más de 1 a 2 mm, las neoplasias necesitan desarrollar su propio suministro de sangre, para lo cual secretan sustancias que estimulan el crecimiento de los vasos sanguíneos; este proceso se denomina angiogénesis. Aunque la terapia metronómica mantiene una exposición continua al fármaco de las células cancerosas susceptibles, su principal objetivo es inhibir a las células endoteliales que forman los vasos sanguíneos del tumor (efecto antiangiogénico). Las células endoteliales tumorales activadas son más sensibles a las dosis bajas y continuas que las células tumorales, y la quimioterapia metronómica disminuye el factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF) y aumenta la trombospondina 1, un inhibidor natural de la angiogénesis, lo que reduce la perfusión tumoral y el potencial metastásico (Bitencourt et al., 2025). Dado que se administra a dosis bajas, por lo general se reduce al mínimo el daño a las células normales que se dividen rápidamente, como las de la médula ósea y las del epitelio gastrointestinal, que suelen afectarse con la quimioterapia a dosis altas.

Efecto inmunomodulador

La quimioterapia metronómica también estimula el sistema inmunitario. La ciclofosfamida a dosis metronómica inhibe de manera selectiva a un subconjunto de linfocitos conocidos como linfocitos T reguladores (Treg), que normalmente participan en la tolerancia inducida por el tumor. Los linfocitos Treg se encuentran en cantidades anormalmente altas en personas con cáncer, e interfieren con la capacidad del sistema inmunitario para detectar y destruir a las células tumorales. En perros con sarcomas de tejidos blandos, la ciclofosfamida a 15 mg/m² diarios disminuyó de manera significativa los linfocitos Treg y la densidad de microvasos tumorales, efecto que fue mayor que con 12.5 mg/m² (Burton et al., 2011). Al disminuir los linfocitos Treg, aumenta la actividad de los linfocitos T efectores y de las células NK, y se favorece la maduración de las células dendríticas (Bitencourt et al., 2025).

Otros mecanismos

Además, la exposición continua al fármaco puede inducir apoptosis, afectar a las células madre tumorales y favorecer un estado de latencia del tumor (Bitencourt et al., 2025).

Papel de los antiinflamatorios no esteroideos

Existe evidencia de que la inhibición de la ciclooxigenasa 2 (COX-2) con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) puede contribuir a inhibir la angiogénesis y a suprimir la generación de linfocitos T reguladores, por lo que generalmente la terapia metronómica combina dosis bajas de agentes quimioterapéuticos orales con un AINE.

Fármacos utilizados

Agentes quimioterapéuticos

  • Clorambucilo: agente alquilante oral, generalmente bien tolerado; su principal efecto adverso es la mielosupresión acumulativa con el uso prolongado. No causa cistitis hemorrágica, por lo que es una alternativa a la ciclofosfamida. La dosis más estudiada es de 4 mg/m² cada 24 horas (Leach et al., 2012).
  • Ciclofosfamida: es el fármaco metronómico más estudiado en perros, a dosis de 10 a 25 mg/m² cada 24 horas o cada 48 horas. Su principal limitante es la cistitis hemorrágica estéril con el uso prolongado (Bitencourt et al., 2025).
  • Lomustina: se ha utilizado a una dosis metronómica de 2.84 mg/m² cada 24 horas, con buena tolerancia en perros sin enfermedad renal; los efectos adversos más frecuentes fueron gastrointestinales, y con el uso prolongado puede causar trombocitopenia y hepatotoxicidad (Tripp et al., 2011).
  • Otros: también se han utilizado el etopósido, la vinblastina y la vincristina a dosis metronómicas, así como la talidomida como agente antiangiogénico.

Antiinflamatorios no esteroideos

Se utilizan principalmente piroxicam, meloxicam, firocoxib o carprofeno, a sus dosis habituales. Deben vigilarse los efectos gastrointestinales y la función renal.

Inhibidores de tirosina cinasa

Una combinación prometedora, que se encuentra en evaluación en medicina humana y veterinaria, es la terapia metronómica junto con fármacos antiangiogénicos específicos disponibles en el mercado, como los inhibidores de los receptores tirosina cinasa. En medicina veterinaria hay dos disponibles que pueden combinarse con la quimioterapia metronómica: el toceranib (Palladia), que inhibe el receptor del factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGFR), el receptor del factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGFR) y KIT, y el masitinib (Kinavet), que inhibe principalmente KIT y PDGFR. El VEGFR y el PDGFR son dos receptores tirosina cinasa que juegan un papel importante en la angiogénesis. Además, el toceranib disminuyó los linfocitos T reguladores en perros con cáncer, en un estudio en el que también se evaluó su combinación con ciclofosfamida a dosis baja (Mitchell et al., 2012). La combinación de clorambucilo y toceranib fue bien tolerada en 38 perros con diversas neoplasias sólidas, con efectos adversos principalmente de grado 1 y 2, un beneficio clínico de 55.3% y una respuesta objetiva de 10.5% (Lai et al., 2024).

Evidencia clínica por neoplasia

A pesar de que la quimioterapia metronómica aún se considera un tipo de terapia en investigación y su eficacia es controvertida, se ha convertido en una opción de tratamiento razonable y de bajo costo para algunas neoplasias. La mayoría de los estudios son retrospectivos, con un número pequeño de pacientes y tratamientos heterogéneos, y en una revisión reciente solo unos pocos alcanzaron un nivel de evidencia moderado (Bitencourt et al., 2025). Los resultados más favorables se han obtenido en el tratamiento de la enfermedad microscópica, sobre todo en los sarcomas de tejidos blandos, mientras que las respuestas objetivas en la enfermedad macroscópica son poco frecuentes.

Perros

NeoplasiaEstudioProtocolo metronómicoResultado
Sarcoma de tejidos blandos extirpado de manera incompleta85 perros (30 con quimioterapia metronómica)Ciclofosfamida 10 mg/m² cada 24 o 48 horas y piroxicamIntervalo libre de enfermedad significativamente mayor (mediana no alcanzada frente a 211 días con cirugía sola) (Elmslie et al., 2008; Bitencourt et al., 2025)
Sarcoma de tejidos blandos no operable o recurrente50 perros (20 con quimioterapia metronómica)Radioterapia con ciclofosfamida 7 mg/m² cada 48 horas, talidomida y piroxicamSupervivencia de 757 días frente a 286 días con radioterapia sola (Cancedda et al., citado por Petrucci et al., 2024)
Hemangiosarcoma esplénico, estadios I y II33 perros (9 con quimioterapia metronómica)Ciclofosfamida, etopósido y piroxicam frente a doxorrubicinaSupervivencia de 178 frente a 133 días, sin diferencia significativa (Lana et al., 2007)
Hemangiosarcoma esplénico agresivo22 perros sin enfermedad macroscópica después de doxorrubicinaDoxorrubicina seguida de ciclofosfamida y AINE (con talidomida en 7)Supervivencia no alcanzada frente a 168 días con doxorrubicina sola (Finotello et al., 2017)
Hemangiosarcoma esplénico (varios estudios)33 a 208 perrosCiclofosfamida con AINE, con o sin talidomida, sola o con doxorrubicinaResultados contradictorios; en la mayoría no hubo mejoría significativa, o el beneficio fue modesto (Bitencourt et al., 2025)
Osteosarcoma, mantenimiento después de amputación y carboplatino126 perrosCiclofosfamida y piroxicam, con o sin toceranibAgregar toceranib no mejoró el intervalo libre de enfermedad ni la supervivencia (London et al., 2015)
Carcinoma urotelial macroscópico31 perros, 29 con tratamiento previoClorambucilo 4 mg/m² cada 24 horasRemisión parcial 3%, enfermedad estable 67%; intervalo libre de progresión de 119 días y supervivencia de 221 días (Schrempp et al., 2013)
Neoplasias diversas36 perrosClorambucilo 4 mg/m² cada 24 horasRemisión 11% (3 completas: mastocitoma, sarcoma de tejidos blandos y carcinoma tiroideo), enfermedad estable 47%; sin toxicidad de grado 3 o 4 (Leach et al., 2012)
Carcinoma mamario inflamatorio16 perrosCiclofosfamida 12.5 mg/m², AINE y toceranibMayor supervivencia y tiempo a la progresión que con AINE solo (Bitencourt et al., 2025)
Carcinoma pulmonar primario25 perros con quimioterapia metronómicaCiclofosfamida, piroxicam y talidomidaBeneficio clínico de 92% (16% remisión parcial, 76% enfermedad estable) (Bitencourt et al., 2025)
Carcinoma hepatocelular no operable13 perrosCiclofosfamida, piroxicam y talidomida frente a sorafenibSupervivencia y tiempo a la progresión significativamente mayores con sorafenib (Marconato et al., 2020)
Neoplasias orales malignas (paliativo)12 perrosCiclofosfamida 15 a 25 mg/m² y AINESupervivencia de 155 días; cistitis hemorrágica en más de una tercera parte (Milevoj et al., 2022)
Mastocitoma32 perrosLomustina 2.84 mg/m² cada 24 horas frente a vinblastina y prednisonaSin diferencia significativa en supervivencia ni intervalo libre de enfermedad (Bitencourt et al., 2025)

Gatos

La evidencia en gatos es escasa. En una serie de 24 gatos con diversas neoplasias, principalmente sarcomas y carcinomas, tratados con ciclofosfamida (mediana de 14 mg/m² cada 24 o cada 48 horas) y AINE, con o sin toceranib o talidomida, la supervivencia libre de progresión fue de 297 días en el contexto adyuvante y de 90 días en el paliativo. En gatos con carcinoma mamario, la ciclofosfamida metronómica con meloxicam después de la cirugía no mejoró la supervivencia (Bitencourt et al., 2025).

Interpretación

La quimioterapia metronómica es una opción razonable en:

  • Enfermedad microscópica: sobre todo después de la extirpación incompleta de sarcomas de tejidos blandos de bajo grado.
  • Mantenimiento después de la quimioterapia convencional: con resultados variables según el tipo de neoplasia.
  • Paliación: cuando la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia convencional no son posibles, no son eficaces o el propietario no las acepta, con el objetivo de estabilizar la enfermedad.

En la enfermedad macroscópica, las respuestas objetivas son poco frecuentes y el beneficio principal es la estabilización. En el osteosarcoma y en el hemangiosarcoma, la evidencia no muestra un beneficio claro como mantenimiento.

Efectos adversos y monitoreo

Dado que se administra a dosis bajas, la quimioterapia metronómica generalmente es bien tolerada; sin embargo, no está libre de efectos adversos:

  • Cistitis hemorrágica estéril: es el principal efecto adverso de la ciclofosfamida, causado por su metabolito, la acroleína. Su incidencia en los estudios con ciclofosfamida metronómica va de 7.5% a 58% (Milevoj et al., 2022); en perros con sarcomas de tejidos blandos fue de 10% (Elmslie et al., 2008), y en perros con neoplasias orales de más de una tercera parte, generalmente entre los 60 y 170 días de tratamiento (Milevoj et al., 2022). Para disminuir el riesgo, se recomienda administrarla por la mañana, asegurar un consumo de agua abundante y permitir que el perro orine con frecuencia; algunos clínicos agregan furosemida. Si se presenta, debe suspenderse la ciclofosfamida de manera definitiva. La ciclofosfamida debe evitarse en perros con carcinoma urotelial.
  • Mielosupresión: generalmente leve; con el clorambucilo puede ser acumulativa con el uso prolongado.
  • Efectos gastrointestinales: generalmente leves, relacionados tanto con el agente quimioterapéutico como con el AINE.
  • Efectos del AINE: ulceración gastrointestinal y daño renal, sobre todo en pacientes con enfermedad renal o deshidratados.
  • Lomustina: trombocitopenia, hepatotoxicidad y azotemia con el uso prolongado (Tripp et al., 2011).
  • Toceranib: efectos gastrointestinales, nefropatía con pérdida de proteínas, hipertensión y espasmos musculares.

Monitoreo

  • Quimioterapia metronómica sola: se recomienda realizar hemograma, química sanguínea y examen general de orina cada 4 a 8 semanas.
  • Quimioterapia metronómica con toceranib:se recomienda realizar hemograma, química sanguínea y examen general de orina a las 2 semanas y posteriormente cada 4 a 6 semanas, junto con la medición de la presión arterial y la relación proteína/creatinina en orina.
  • Con ciclofosfamida: vigilar la presencia de hematuria, polaquiuria y estranguria, y realizar examen general de orina de manera periódica.

Protocolos

Protocolos de quimioterapia metronómica

ProtocoloFármaco y dosisFrecuencia
Clorambucilo (de elección)Clorambucilo 4 a 5 mg/m² POLunes, miércoles y viernes
AINE (dosis recomendada)Cada 24 horas
Ciclofosfamida*Ciclofosfamida 10 a 15 mg/m² POCada 48 horas
AINE (dosis recomendada)Cada 24 horas

*Debido al riesgo de desarrollar cistitis hemorrágica estéril con el uso prolongado de la ciclofosfamida, en la actualidad mi preferencia es utilizar protocolos de quimioterapia metronómica con clorambucilo.

Se recomienda realizar hemograma, química sanguínea y examen general de orina cada 4 a 8 semanas.

Protocolos de quimioterapia metronómica con agentes antiangiogénicos

ProtocoloFármaco y dosisFrecuencia
Clorambucilo y toceranib (de elección)Toceranib (Palladia) 2.5 a 2.75 mg/kg POLunes, miércoles y viernes
Clorambucilo 4 a 5 mg/m² POMartes, jueves y sábado
AINE (dosis recomendada)Cada 24 horas
Ciclofosfamida* y toceranibToceranib (Palladia) 2.5 a 2.75 mg/kg POLunes, miércoles y viernes
Ciclofosfamida 10 a 15 mg/m² POMartes, jueves y sábado
AINE (dosis recomendada)Cada 24 horas

*Debido al riesgo de desarrollar cistitis hemorrágica estéril con el uso prolongado de la ciclofosfamida, en la actualidad mi preferencia es utilizar protocolos de quimioterapia metronómica con clorambucilo.

Se recomienda realizar hemograma, química sanguínea y examen general de orina a las 2 semanas y posteriormente cada 4 a 6 semanas.

Esquemas publicados complementarios

FármacoDosisFrecuenciaFuente
Clorambucilo4 mg/m² POCada 24 horasLeach et al., 2012; Schrempp et al., 2013
Ciclofosfamida10 a 15 mg/m² POCada 24 o cada 48 horasElmslie et al., 2008; Burton et al., 2011
Lomustina2.84 mg/m² POCada 24 horasTripp et al., 2011
Clorambucilo con toceranibClorambucilo mediana de 2.1 mg/m² diarios (15 mg/m² por semana); toceranib mediana de 2.5 mg/kgClorambucilo diario; toceranib lunes, miércoles y viernesLai et al., 2024

Enfoques emergentes

  • Dosis biológica óptima: a diferencia de la quimioterapia convencional, en la que se busca la dosis máxima tolerada, en la terapia metronómica se busca la dosis que produzca el mayor efecto antiangiogénico e inmunomodulador; la medición de los linfocitos T reguladores y de la densidad de microvasos tumorales podría ayudar a definirla (Burton et al., 2011).
  • Combinación con inhibidores de tirosina cinasa: la combinación de clorambucilo con toceranib es segura y se evalúa su eficacia en mastocitomas y otras neoplasias (Lai et al., 2024).
  • Combinación con radioterapia: podría prolongar la supervivencia en sarcomas de tejidos blandos no operables (Cancedda et al., citado por Petrucci et al., 2024).
  • Combinación con inmunoterapia: la disminución de los linfocitos T reguladores podría potenciar el efecto de las vacunas y de los inhibidores de puntos de control inmunitario.
  • Quimioterapia convencional seguida de metronómica: en algunas neoplasias agresivas, como el hemangiosarcoma, la secuencia de quimioterapia convencional seguida de metronómica podría mejorar el resultado (Finotello et al., 2017), aunque otros estudios no han demostrado beneficio.

Se necesitan estudios clínicos prospectivos y controlados para demostrar su eficacia, entender mejor su mecanismo de acción, definir las combinaciones de fármacos y su integración con otras modalidades de tratamiento, el tipo de agente alquilante, la dosis, la respuesta en tipos específicos de neoplasias y los efectos adversos.

Puntos clave para el clínico

  • Concepto: dosis bajas, orales y continuas, dirigidas principalmente al endotelio tumoral y a los linfocitos T reguladores, más que a la célula tumoral.
  • Indicaciones: enfermedad microscópica (sobre todo sarcomas de tejidos blandos extirpados de manera incompleta), mantenimiento y paliación cuando otras modalidades no son posibles o no se aceptan.
  • Expectativas: el objetivo es la estabilización de la enfermedad; las respuestas objetivas en la enfermedad macroscópica son poco frecuentes.
  • Evidencia: la mayoría de los estudios son retrospectivos y pequeños; en el osteosarcoma y el hemangiosarcoma no hay un beneficio claro como mantenimiento.
  • Fármaco de elección: el clorambucilo con AINE; la ciclofosfamida es eficaz, pero tiene riesgo de cistitis hemorrágica estéril con el uso prolongado y debe evitarse en el carcinoma urotelial.
  • Combinaciones: el toceranib alternado con clorambucilo es una combinación bien tolerada.
  • Monitoreo: hemograma, química sanguínea y examen general de orina periódicos; con toceranib, además, presión arterial y relación proteína/creatinina en orina.

Referencias

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  2. Burton JH, et al. Low-dose cyclophosphamide selectively decreases regulatory T cells and inhibits angiogenesis in dogs with soft tissue sarcoma. J Vet Intern Med. 2011. PubMed
  3. Elmslie RE, Glawe P, Dow SW. Metronomic therapy with cyclophosphamide and piroxicam effectively delays tumor recurrence in dogs with incompletely resected soft tissue sarcomas. J Vet Intern Med. 2008. doi:10.1111/j.1939-1676.2008.0179.x
  4. Finotello R, Henriques J, Sabattini S, Stefanello D, Felisberto R, Pizzoni S, Ferrari R, Marconato L. A retrospective analysis of chemotherapy switch suggests improved outcome in surgically removed, biologically aggressive canine haemangiosarcoma. Vet Comp Oncol. 2017. doi:10.1111/vco.12193
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  8. London CA, Gardner HL, Mathie T, et al. Impact of toceranib/piroxicam/cyclophosphamide maintenance therapy on outcome of dogs with appendicular osteosarcoma following amputation and carboplatin chemotherapy: a multi-institutional study. PLoS One. 2015;10(4):e0124889. doi:10.1371/journal.pone.0124889
  9. Marconato L, et al. Sorafenib for the treatment of unresectable hepatocellular carcinoma: preliminary toxicity and activity data in dogs. Cancers (Basel). 2020;12(5):1272. doi:10.3390/cancers12051272
  10. Milevoj N, Nemec A, Tozon N. Metronomic chemotherapy for palliative treatment of malignant oral tumors in dogs. Front Vet Sci. 2022;9:856399. doi:10.3389/fvets.2022.856399
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  12. Petrucci GN, Magalhães TR, Dias M, Queiroga FL. Metronomic chemotherapy: bridging theory to clinical application in canine and feline oncology. Front Vet Sci. 2024;11:1397376. doi:10.3389/fvets.2024.1397376
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